de mí, lejos del duelo.

persiste el aliento incisivo

del corredor,

los cuentos que escribiré

para los niños que nunca

tendremos

y la noche.

pero el tiempo pasa lento y es tu pecho

la medida de las cosas.

vamos a jugar a

“hoy advierto el amor y con él la felicidad

plausible del final, su reducción del todo al más

leve conocimiento”.

El néctar vivo, ojos enamorados.

alguien tendrá que tener niños

a los

que podamos contarles nuestros cuentos

y con ello temo la rotura de los tallos,

las flores.

Interior con muchacha leyendo, 1908. Colección privada. Peter Ilsted (1861-1933).
Interior con muchacha leyendo, 1908. Colección privada. Peter Ilsted (1861-1933).

Andrea T.

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