(filtro postmoderno)

A un  lector reciente.

Cuando algo no te sale bien es sencillo, de verdad: insiste. Con las palabras sucede algo muy similar pero como se trata de unas entidades pequeñas y abstractas el proceso tan sólo puede describirse por analogía. Bien, tengo una zapatilla izquierda Vans (de colores, muchos colores) que no quiere entrar en pie izquierdo con calcetín de dinosaurios y uñas pintadas a excepción de la última empezando por la izquierda también. Suena una música de eso que llaman chillin… digamos que de una de esas listas de música ambiente, qué digo, de esas miles de listas elaboradas por ¿Dios? que teóricamente se encaminan al enunciado que predican: Electronic study music. Si hubiese dicho ESM hubiese conseguido otro clímax que, sinceramente, no me interesa en absoluto. Meto el pie como puedo y voy aflojando los cordones grisáceos por las salidas, las copas que les han caído, y la ceniza de los cigarrillos. Adelanto el talón y, justo cuando parece que ya lo tengo, baaam ahí se queda y debo apoyar el pie contra la pared y mancharla con una huella estándar que ahora llevan los modernitos en las fundas de sus molones iPhone comprada en la Fnac. Íbamos a pintar precisamente esta primavera. Ya es primavera y seguimos sin comprar pintura.

¿A la pared? ¿A nosotros? ¿Contra quién va la pintura? ¿Contra los museos? ¿Contra las mentes? ¿Qué espacio quieren rellenar? ¿Por qué hablo de arte cuando sólo estoy hablando de mansapinturaparataparboquetesymanchasenmijodidapared?

Sigo haciendo fuerza y giro contra el suelo, ahora sí, el suelo, y noto como el calcetín va bajando: no pienso sacar el pie. La zapatilla ya está dentro. Me levanto y aliso mi camiseta negrasinmás y cuando me dispongo a salir a la calle me doy cuenta de que no. Que no quiero caminar incómoda. Al suelo again. Y vuelvo a hacerlo como si se tratase de un ritual. Y no. A mí la derecha no me interesa ni para calzarla, no. No es que me haya olvidado de que tenemos dos pies, porque los tengo sobre la acera. Sobre el cielo y a ras de la espalda.

*

Con la escritura es cuestión de insistir, moldear, alcanzar cierta comodidad. Sin comparaciones cutres, sin alomorfos, sin fonemas, sin ornamentación. Que sólo diga aquello que tú quieres decir. Only one thing left. También existe la incomodidad, pero provocada por nuestras propias sensaciones, lo invisible, lo visible. Lo más oscuro. ¿Qué no quieres contar? o sin tilde ¿Que no quieres contar? Pues terminas haciéndolo. Ése es el lugar que ocupa la escritura. Lo que quieres contar según lo quieras decir. 

*

Diseño de Geoff McFetridge. Meteos, si queréis, en su Tumblr. Hace las portadas de The Whitest boy Alive.
Diseño de Geoff McFetridge. Meteos, si queréis, en su Tumblr. Hace las portadas de The Whitest boy Alive.

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