[20]

Capítulo 20, “Siguen caminando”.

El otro día íbamos de camino a… ¿A dónde íbamos? Cómo que a dónde íbamos. Ah vale, vale. Íbamos, no. Salíamos de comprar un libro de la librería del centro. Ahá. ¡Ahhhh! De hecho, salíamos de comprar el libro para TU regalo, j aja j aja.

Gracias chicas, yo también os quiero, ¿eh? Amor de hermanas.

Si te queremos mucho, tonta. Es verdad.

¡Chicas! ¡Esperadme! Es que había quedado con una amiga, y me había quedado hablando con los extranjeros y me habían pedido que hiciera, y me habían, y tenía, y bueno luego, a las cuatro tengo que ir a, y luego he quedado con, y por la noche tengo que…

Tienes que dormir y dejar de tomar tanto café, hombre ya, que tengo que estar siempre como una madre.

Vale, jo, llevas razón. No más café.
¿Cuántos llevas ya, hermosa?
No vengas a hacer de padre tú también, ¿eh? Pues el de casa y ya está.

Salíamos y de repente vimos como a lo lejos a un hombre con un gato encima, un gato enorme blanco y negro que no se movía. Era como un loro encima de un pirata. Que está ahí y ni siquiera te preguntas por qué cojones está ahí sin moverse. Pues nada, muy chulo, encima de los hombros de este tipo que encima llevaba una especie de mochila, macuto o lo que quieras decir, llena de roña, bueno desde lejos no sé si sería o no suciedad el caso es que llevaba una esterilla y caminaba de un lado a otro y el gato siempre recto, rectísimo, sin moverse, mirando todo desde allí. Expectante.
No sé si os he contado lo que me pasó el otro día, pero os lo voy a contar. El caso es que… yo estaba en el autobús, me subí a él quiero decir. Y me senté donde pude, al lado de una señora mayor. Veréis es que este autobús tiene ese no sé qué, lleno de gente mayor, un olor a muerte que te mareas y sin embargo huele tan fuerte, pero tan fuerte a colonia… de la cutre. De la que vas un día a casa de tu abuela y te dice que tomes, que se la han regalado en el i bes roches y tú te la metes al bolso, y al bajar, a la basura.
Eres una cruel. Nada de eso, nada de eso y escúchame. Pero joder, que es tu abuela. Cállate. ¿No lo oyes? No paran de golpear. No paran de golpear. No paran y debemos recordar hace dos semanas dónde estábamos, debemos recordar que estábamos en otro lugar mejor. Por eso vengo a contaros esta historia que no tiene nada que ver, pero que nos mantiene unidos. ¿Entendido?
Sí.
Está bien.
Lo intentaré.
¿Vosotros también?
Lo intentamos, no es sencillo. Todo debería ser tan sencillo como respirar y que la vida fuese sola. A veces los jóvenes, a veces nosotros, nos ponemos a vivir sueños que no son los nuestros y que ya han sido vividos por otros y que no llegaron a cumplirse. La estupidez, la maldita tontería de tener que revivir algo que ya ha hecho otra persona para perpetuar los hechos en la historia y anclarnos a un tiempo que le propio hombre crea es una tontería. El estar atrincherados aquí, con la policía encima, con los medios de comunicación ahí fuera tan sólo acrecienta la culpabilidad: somos jóvenes, valientes y románticos que han venido a la nada. A compartir una esperanza que entre todos hemos querido que se cumpliese y aquí estamos. Dos velas en el centro, como si estuviésemos haciendo espiritismo y como armas una pila de libros que hemos ido trayendo de cuando en cuando, colándonos en esta casi que es casi un templo cuando es tan sólo eso, una casa. Una casa ocupada por unos jóvenes que se hacen ‘’llamar’’ los ‘’jóvenes de Velintonia 3’’. Eso somos, unos soñados.

No lo creo así, ¿Sabes? Si no hay nada por lo que luchar, ¿Qué hacemos aquí? Vivo en la otra punta de Madrid, donde nadie escribe y quien lo hace es a escondidas, por la noche, entre las calles, en páginas de internet de mala muerte y que no publicarán jamás. Mi sueño es tener una librería donde poder servir café y hablar con la gente que quiera acercarse a contarme lo que han venido a ver al mundo, y ese es mi ánimo. Oye, ¿Cómo van esos cafés?

Bien. Pero no puedo tomar más.

Caliento algo de mate.
Y pensar que todo empezase de esa manera. Voy a ponerme a tocar el cello mientras las sirenas suenan, hablan cuanto quieren y echan la puerta abajo. ¿Alguna preferencia?
¿Podrías tocar algo alegre? No quisiera pensar que están en un calabozo, presos, muertos como perros, con hambre de otros, y suspiro de tantos.

(Sigue)

El edificio de la calle Vicente Aleixandre nº3, antigua calle Velintonia, del distrito de Chamberí, forma parte de la Colonia Parque Metropolitano, colonia histórica catalogada por el Plan General de Ordenación Urbana de 1997, que garantiza la conservación y protección de las características morfológicas y tipológicas del medio de urbano del conjunto, la edificación y los usos, como integrantes del patrimonio histórico y cultural. Estas condiciones que protegen el edificio y aseguran su conservación, se mantienen en el avance del nuevo Plan General en proceso de revisión.
(Continua)

¿Quiénes? ¿Los tres?
A los tres les cogieron antes que nosotros entrásemos aquí y cerrásemos todas las puertas. Iban con los pañuelos de las fallas de hace unos meses, sólo hace unos meses. Huelo el hollín de los pañuelos y me pongo alegre, y retengo la imagen saltando la valla, y todos ahí congregados: ¡Que viva la poesía, esto vuelve a ser una casa!
Velintonia… velintonia… el número tres que me lleva a tu memoria, cuenta la historia, que unos jóvenes amalgamados en un verso hicieron tuya patria tierra, memoria… velintonia… jóvenes atrincherados, hogar cerraaaado…

(Sigue)

Lamentablemente, la actual situación económica no permite acordar adquisición del inmueble y acometer las obras de reforma y remodelación que la vivienda necesitaría, por lo que hemos de mantenernos, en el acuerdo que adoptó el Pleno del Ayuntamiento el pasado 30 de marzo de 2005 y, no podemos (ilegible) compra de la vivienda, aún cuando hemos de (ilegible) o patrocinadores lo promueven y apoyaremos cualquier (ilegible) sentido.
Quiero expresarle que dese el Ayuntamiento se (ilegible) fórmulas de colaboración municipal que sean (ilegible).
Atentamente,
Un cordial saludo,
(Firma correspondiente)
(Termina)

Capítulo 20.
Capítulo 20.

Andrea Toribio Álvarez.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s