Para cuando el mundo sea por fin mudo.

El silencio es tentación y promesa- A. Pizarnik.

Libres, nos dijeron,
pero recordad:
barrotes de flores coronando
una historia a ciegas.

Eso no es lo otro, no es nuestra parte
del espejo, e aquí un viento
dulce, campo fértil, rocas
de un cuerpo y llamas.

Así que, por qué, por qué tenemos que invocar
esas voces cenizas
del olvido, de la memoria.
Que recuerden las que nunca
han visto una gota de agua
sobre una flor blanca,
nuestra región más transparente.

La tierra de la luz.
La tierra de la luz.

a,

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