Contando

Parece que contar hasta diez no nos ha servido para nada. Pero sí, sí ha servido y bueno, después hemos tenido que volver a contar, hemos tenido que aprender el significado de cada número. Después han perdido el sentido, es decir, por qué tiene que seguir el número tres al número cuatro y no al cinco directamente. Por qué tiene que gustarme el cuatro, quiero decir. Bueno, pues es así. Empiezas contando hasta que no recuerdas por qué lo estabas haciendo, ya ni siquiera te gustan los números y no paran de insistir, oye. Los números dejan de tener cualquier tipo de interpretación formal, dejan de ser tan abstractos, se materializan y te los cargas. Son de gomaespuma y coges un buen mecherito. Y los quemas hasta que no queda nada de ellos. Ahí te sientes libre y todo, hasta que alguien vuelve a imprimir en tu mente la idea del número, una idea blanca y original que vuelve a reproducirse. Pero te sigues acordando de que esa linealidad no existió por un momento, no tuviste que respirar, y tampoco pensar. Sabes que has sido feliz unos instantes, pero sabes ¿Qué? Pronto, muy pronto se te olvidará: 1,2,3,4,5…10.

Dadaísm

a,

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s