”Como si nada fuese verdad”y Bolañada.

Como si nada fuese verdad

Siempre había querido colgarme
De un hombre con barba, ojos grandes y
Alguna que otra cana. Viene de
Pronto una mancha en el pecho, unos

Pies feos, cuerpo atlético en la
Playa, en la ciudad camiseta a
Rayas, mundo interior, peor que yo mis-
-Ma , señala mi obsesión, leer tantos

Libritos. Y ahora tengo que mirar
Hacia arriba si quiero un beso, a
Través de una pantalla- sólo éstos

Días- si quiero una caricia a dis-
-Tancia. Miro. Lucecita del móvil.
Estás. Sigue pareciendo mentira.

AToribio.

Ahora quiero compartir con vosotros una parte de un artículo de Roberto Bolaño- me gusta, no se nota apenas- titulado: ”Sobre la Literatura, el Premio Nacional de Literatura y los raros consuelos del oficio”. Se encuentra recogido junto a otros tantos que opinan sobre autores contemporáneos y también otros viejos que siguen siendo más actuales que los modernos, conciencia política, viajes, Chile, España, Blanes… Al leer parece que conversamos con el propio escritor y creo que es un logro fundamental a la hora de enfrentarnos a un nombre. Admiración y obsesión son dos sustantivos que están bien, pero no de forma masiva, con un poco de tiento por favor. Tiene que acompañar e influenciar no dominar.

Es la edición que tengo de la Biblioteca de Humanidades de mi universidad.
Es la edición que tengo de la Biblioteca de Humanidades de mi universidad.
Edición que se puede encontrar en cualquier librería, o al menos eso espero.
Edición que se puede encontrar en cualquier librería, o al menos eso espero.

Mientras leía el fragmento que a continuación copiaré, tenía un no se qué en los ojos. Resultó que estaba escrito una de esas cosas en las que tanto he pensado, y es divertido que haya sido justamente Bolaño el que le haya dado vida a una de esas estupideces que me inquietan. Os dejo con él.

…Ahora entremos en materia. Puesto a escoger entre la sartén y el fuego, escojo a Isabel Allende. Su glamour de sudamericana en California, sus imitaciones de García Márquez, su indudable valentía, su ejercicio de la literatura que va de lo kitsch a lo patético y que de alguna manera lo asemeja, en versión criolla y políticamente correcta, a la autora de ”El valle de las muñecas”, resulta, aunque parezca difícil, muy superior a la literatura de funcionarios natos de Skármeta y Teitelboim.
Es decir: la litetatura de Allende es mala, pero está viva; es anémica, como muchos latinoamericanos, pero está viva. No va a vivir mucho tiempo, como muchos enfermos, pero por ahora está viva. Y siempre cabe la posibilidad de un milagro. No sé, el fantasma de Juana Inés de la Cruz se le puede aparecer un día y le puede dar una lista de lecturas. El fantasma de Santa Teresa de Ávila. En el peor de los casos el fantasma de Pardo Bazán
[…] Ahora bien: escribir- juro que lo leí en un periódico de Chile- que hay que apresurarse a darle el Premio Nacional a Allende antes de que le den el Nobel me parece, no ya una tomadura de pelo desproporcionada, sino que acredita al autor del aserto como un ignorante de antoogía.

¿De verdad hay inocentes que piensan así? ¿Y los que piensan así son inocentes o simples botones de muestra de una estulticia que se ha apoderado no solo de Chile sino de Latinoamérica? Hace poco, Nélida Piñón, celebrada novelista brasileña y asesina en serie de lectores, dijo que Paulo Coelho, una especie de Barbusse y Anatole France en versión telenovela de brujos cariocas, debía ingresar en la Academia brasileña puesto que había llevado el idioma brasileño a todos los rincones del mundo. Como si ”el idioma brasileño”; fuera una ciencia infusa, capaz de soportar cualquier traducción, o como si los sufridos lectores del metro de Tokio supieran portugués. Además, ¿qué es eso de ”idioma brasileño”? Idea tan desmesurada como si habláramos del idioma canadiense o australiano o boliviano.

Ciertamente, hay escritores bolivianos que parece que escriben en ”idioma norteamericano”, pero eso se debe a que no saben escribir bien en español o castellano, pero en el fondo, bien o mal, lo que hacen es escribir en español.
¿Por dónde íbamos? Por Coelho y la Academia y el sillón vacante que finalmente le dieron gracias, entre otras cosas, a popularizar el ”idioma brasileño”; a lo largo y ancho del mundo. Francamente, leyendo esto, uno podría llegar a pensar que Coelho tiene un vocabulario (brasileño) comparable al ”idioma irlandés” de Joyce. Pero no. La prosa de Coelho, también en lo que respecta a riqueza léxica, de vocabulario, es pobre. ¿Cuáles son sus méritos? Los mismos de Isabel Allende. Vende libros. Es decir: es un autor de éxito. Y aquí llegamos a uno de los meollos de la cuestión. Los premios, los sillones (en la Academia), las mesas, las camas, hasta las bacinicas de oro son, necesariamente, para quienes tienen éxito o bien se comporten como funcionarios leales y obedientes”.

Y todo esto ocurrió mucho antes de que yo escribiera esto https://unadecisnesyflamencos.wordpress.com/2013/08/08/literatura-de-consumo/ , en fin.

¿He dicho ya que lo de las coincidencias y las casualidades es una broma? Es una broma, no existen.

Roberto Bolaño

Besos, sed felices.

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