Día 2

Hoy he soñado algo muy extraño. Tenía en brazos a una niña de cuatro o cinco años. Tenía el pelo de un castaño claro y los ojos grandes marrones. Eran como los anillos de los troncos de los árboles. No paraba de sonreír al tiempo que reía y reía y lo raro es que yo no podía ver su cara de forma completa, eran los detalles, sólo las partes. Tenía la piel muy suave y me agobiaba porque pensaba que en cualquier momento podía escaparse de mis brazos. Fue raro porque su risa no iba acompañando a sus gestos. Cerraba los ojos y sólo podía oírla una y otra vez. Recuerdo que sentí felicidad, me sentí libre. Sé que estaba con amigos en una especie de parque y que hacía sol del que no quema, quizá fuese primavera, no estoy muy segura.

Por Dios bendito que esto no sea el despertar del instinto maternal, porque ya tengo pensado mi futuro en compañía de una camada de mininos. Miau.

Cuando me he levantado esta mañana ni si quiera he remoloneado en la cama, sin más he ido a desayunar me he duchado y me he vestido. He cogido mis cosas, rumbo a la parada del autobús. Allí estaban dos hombres latinos que hablaban sobre Argentina y lo maravilloso que es viajar. Pero ninguno de los dos tenía acento, ni gracia, ni nada de nada. Una chica punk ha subido detrás de mí. Iba entera de negro y yo llevaba una camiseta con franjas de colores.
Como tengo que coger dos autobuses he ido leyendo un poco a Bolaño que me tiene el seso totalmente absorbido, creo que está patía es mucho peor que la enfermedad obsesiva que tuve con Max Aub hace unos meses y que se encuentra latente. Estoy cagada, a lo mejor le da por volver convirtiéndose en un trastorno compulsivo, quién sabe.
He llegado a la facultad y me he puesto en mi sitio de siempre. En una mesa que está cerca de la ventana pero no del todo, en la esquina, que hay corriente y no se pasa calor, cerca de las estanterías pero no demasiado porque me distraigo, ya digo, es el mejor sitio.

He recibido un mensaje de Lola, tenía revisión del examen de morfología pero no ha habido suerte. La profesora estaba quemada porque un ministro inWertebrado mental le ha situado en una difícil tesitura. La enseñanza pública debe ser una proyección de conocimientos que conciernan a una clase de individuo, dividiendo este espacio educativo por materias y sectores, por los intereses del personal dicho de otro modo. Utópicamente el alumno y el profesor (maestro) comparten una relación motivada por el interés y las propias aspiraciones personales de una palabra preciosa: Aprender, que va de la mano de una pareja más bonita aún: Enseñar. Y no la dejan oiga, no la dejan. Ahora suspender a un alumno porque sus conocimientos no son los que deberían no es libre. Suspender implica el llanto en el despacho al no poder hacer frente a los trescientos euros que cuesta volver a matricularse. Y claro. La jita, el parné, el dinero, pero qué asco. Ayer quedé con mis amigos de clase y en relación a esto dijo Nela: ”Desde el momento en que planteas la educación como un negocio o piensas en educar rentabilizando, apaga y vámonos”. Enorme.

Después de esto me he tomado un café porque estaba medio dormida con Dolores, y luego hemos ido a ver la nota de Medieval para decírsela a nuestros amigos y no estaban. El pasillo da hasta miedo. Seguro que las notas han salido huyendo y por eso no estaban. Ahí nos hemos encontrado con Raquel, una compañera de clase que es un jodido sol, joder.

He vuelto, penitente, a la biblioteca y le he dado una vuelta a los apuntes. Creo que es la octava o novena. Me he empezado a quemar, he pensado en tonterías, me he cabreado y me he ido a casa. Al llegar, mi madre me ha dicho que una profesora del colegio le ha mandado recuerdos para mí, ahora le escribiré, y me ha alegrado mucho joder, hacía mucho que no tenía noticias. Ahora mismo me acaba de decir: ¿A que no sabes quién me mandó un beso enorme para ti ayer? Ha vuelto a alegrarme. ”Toribio, esto está mal, tú no sirves para esto, ¿Eh? No sirves”. Aún recuerdo sus bonitas palabras de cariño, fuera del aula, porque dentro era la capitana de los zotes. Un beso para ti también.

He visto las notas de mi jodido hermano. Un nueve y medio que tiene. Estoy muy orgullosa de él. Espero que lo esté pasando bien allá, en el Sur. Y que sea, quien él quiera ser.

Ahora voy a pelearme con la mierda de bote de crema para la Blefaritis de los ojos. Voy a tener que tirar todos los putos esmaltes. Con lo que me encantan los colores rojos y granates. Basura. Adiós muh güenas. Besos. Besis. Arg.

Nela, gracias por hacerme comprender a qué tipo de gente uno/a debe darse cuenta que tiene que querer.

Por cierto, ayer el Pequeño Pony, o sea, mi amiga María nos propuso, ¡POR FIN!, formalmente la idea de montar una compañía de teatro para el año que viene con gente de clase. Está preparando una obra de teatro del periodo Republicano, pasando por el estallido de la guerra civil e historias paralelas a base de poemas de la generación del 27. Como escarpias tengo los pelos enanos, como escarpias. Emoción.

En realidad no sé qué cojones hago contando mi vida, pero joder, me apetece. Algo así como una crónica veraniega o cualquier cosa.

Andrea.

frida-kahlo-daft-punk

Frida Kahlo es lo más.

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