Desierto

Desierto

Marcaba el fin del día el ocaso.
Sentí que algo dentro se rompía.
Un roto bajo la piel avanzaba,
El sol incendiaba lo poco que podía decir por derecho propio
Que era mío.

Cuando hice acopio de daños, los rayos insufribles,
Hacían irreparables los recuerdos. Todo se llevaron, alejándome
Del verde despertar del día.

Se hacía de noche y las luces giraban su rostro hacia la oscuridad.
Me encontraba en un páramo seco, la tierra sobre la que mis pies se hundían
Era noble, cargada de un comienzo vivo.

Allí en lo alto, sobre una piedra, rompí, troceé el alba.
Me comí un par de ellos. Hice aviones. Salté en sueños. Guardé algunos.
Juré el fuego, y me arranqué el corazón.

Todo lo que está hueco, merecer arder.

AToribio

Archivo Bolaño Alicia andares 6

Estoy tan emocionada devorando todo lo que ha escrito…