Entrevistas a mujeres decentes.

Entonces mi amigo me dijo que no estaba con ninguna chica. Esperaba a la
musa, y que mientras tanto escribía, y que durante, se cruzaba (muy de vez en cuando) alguna ninfa.

El personaje se llama Soledad Linela, ”Yo , mi hija y mi marido.”

Aquella noche me llamó mi hija. Sabe que no me gusta el teléfono. El teléfono es frío. Esa vez me transmitió un burbujeo de coches, luces y picardía. Cuando llaman los de la compañía telefónica me inspiran ganas de tenderles junto a mi faja en el patio de vecinos, con un par de pinzas de colores distintos. Creo que la rosa es de Agustina. Que se fastidie. A mí me robó las de madera buenas del todo a cien. Cuando llaman sin embargo de la compañía de gas, me suelo hacer pasar por mi marido. Supongo que una voz varonil es más difícil de encandilar si no es en vivo y en directo, con un par de copas y un carmín barato.
No estaba cerca de casa, según me dijo, y la verdad es que era bastante tarde. Agustina siempre paseaba a Mikito, su chihuahua repelente a las doce y trece. Debo cambiar el reloj de encima del televisor, porque va con una hora de retraso. Luego me dejó entrever que se iba a dormir a casa de su amiga Susana. La verdad es que sigo sin entenderlo. Yo siempre me he mostrado como una madre sin complejos. Llevo chaquetas por encima del ombligo quiero decir…He de reconocer que quizá algo pesada, pero bueno, con lo que ocurre ahora, es darte la vuelta y te la tiran al río, quién no lo es. Esa niña es una mojigata. Con diecinueve años y todavía con mochila y falda por encima de la rodilla. No sé a quién pretende engañar, pero desde luego a mí no. Puede que su padre se haga más el loco. Las cuerdas atan, y le gusta mucho Pili y bajar al bar de la esquina con el metro. Espero que pronto me presente al novio con el que está, que por lo menos sé que vive cerca de casa. Y se deje ya de tonterías, y de cambiarse la falda en el ascensor. Que la policía es tonta. Pero su madre no.
De todas formas, si pasa tantas noches con ese chico, me pregunto quién le habrá enseñado a querer. La referencia que tiene aquí en casa es regular. Me preocupa, me asustan sus dudas. Me pregunto si me ha tenido ahí cuando lo ha necesitado. También que en ocasiones haya elegido mal, y que se haya equivocado. Pero qué le vamos a hacer. Mira, mírale. A mi marido. Parece que de perfil pinta mejor, pero no es verdad. El pelo desordenado, unos calcetines blancos hasta los tobillos, que le dejan esa marca tan fea, pillándole los pocos pelos que le quedan en las piernas. Los calzoncillos de la mili y la camiseta de la expo. Unos labios aburridos. Ya no saben a muchas cosas. Salvo a veintisiete años desde aquel beso en el banco de Antón Martín. ¡En qué momento…! Pero Dios mío, virgencita. ¿Quién habrá enseñado a querer a esta niña?

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Pd. Esto es una secuencia. Lo de antes, y lo de después.

AT. Bonita semana. Algo fría, pero nadie es perfecto. El señor del tiempo, el de la cinco. Ese sí lo es.

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Comienzos.

I

Por la calle de Carretas sube Marina de la mano de Julio. Ni si quiera sonaba su canción favorita cuando murió,
pero no podemos sentirnos culpables. Fue por un gran amor, sin embargo tan pequeño que a la gente casi se le olvida escribir.
Sin embargo a la hora de escuchar, todo el mundo quiere saber porqué se enamoró de un payaso de circo. Quién sabe.

La noche corría tras las calles de un Madrid sombrío. Las luces de las farolas apenas arrojaban algo de verdad sobre la gran incertidumbre,
escondida bajo las baldosas y las piedras esparcidas con poco tino por la calle. Debía coger su autobús en Plaza de España tras salir de los
cines Capitol. Pero iba en un vehículo ruidoso, con y también sin él. Abría los ojos pocas veces, no los conseguía tener abiertos
mucho tiempo de corrido.

¿Qué ocurre?.

II

Tiraba el cigarro antes de entrar en casa. Su madre siempre pensó que era una forma de chamuscar pequeñas vidas, trozos de tiempo sin empezar.
El olor en la chaqueta de cuero era indiferente. Nadie puede distinguir dos olores simultáneos a la vez. O quizá sí.
Un día decidió que se marcharía de casa, sin mirar atrás, porque si que se pueden ver, sin embargo, dos cosas a la vez.
También sentirlas. Una mirada y una mano en la ventana. Lágrima que cae a través del cristal y una gota de lluvia,
que expresa la sonoridad silenciosa del que se marcha sin intención de volver. Así se sintió Félix cuando abandonó su barrio.
Atrás, tan solo un descampado, dos bloques de viviendas de protección oficial, el centro cultural que le enseñó la vida y la casa de
acogida para personas drogodependientes donde estaba su padre, hará en diciembre cuatro años y cinco meses.

También el banco de madera, ahora astillado y lleno de graffitis. Ya no se leía: Laura y yo. Laura tenía ahora,
una niña preciosa que se llama Vera, un marido abogado y una casa en una de las mejores zonas de Madrid.
Un ‘’no queremos lo mismo’’ por lo general, a los diecinueve años, suele ser decisivo. Una lástima, sí.

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Foto de mis botas. De mí. O sea yo misma con mi mecanismo en mis botas. Que soy la más macarra. Qué bien me explico. Así da gusto.

AT.

Feliz noche

Amansa las máquinas.

Tengo una manía. Una manía maldita, de poner siempre puntos finales, cuando quiero expresar tres puntos suspendidos. Y eso hace sonar borde, de un terco inusitado. Un cardo. Borrica en feria. Cantemos algo de Mocedades. Traigan a Lorca, ya resucitado. Va a cantarnos el Romancero Gitano.

Pero últimamente no puedo dormir, apenas debo. Anoche, y otras, tuve un sueño. Tan profundo… si cabe amargo. Salían unos ojos, y un pelo que no era el mío, mezclándose en mi almohada con lo que quería soñar. No creo, de forma sincera, que estuviéramos o estemos, me un importa más bien poco el tiempo verbal, mecidos por vientos dispares.
A la tarde te pregunto, te anuncio: ”Me voy a comprar un libro electrónico”. Ahora mismo narro esto, lo cuento, mientras mi lápiz rompe la delgada línea, finísima de la pureza blanca de un folio que antes solía dejarse caer por Sol, pero que finalmente se había instalado en un sitio franco, junto a mi archivador. El profesor de poesía no me mira, tampoco ve los versos que mi amigo, a mi lado compone. Es una lástima que siga escribiendo en un cuaderno de cuadros.
Yo quiero tu respuesta, quiero saber qué opinas.
Por eso me dices, que lo mejor será imaginar una habitación vacía. ”¿Por qué vacía?” Llena de dos amantes, desplomados en un colchón de hierro. Sitiados por el calor del tabaco, y la tristeza de la luz que se filtra por el ventanal. Entonces ella dice que huele a vainilla. Le apetece leerle el párrafo del libro que está amando y que encima ha detenido el tiempo. Ahora interrumpes tú, que no eres él, porque la tecnología está demás y no te transmite nada. Te impide hacerte preguntas del tipo, ”¿A qué huelen los libros y por qué?”. Está bien, está bien. El hilo musical de tu voz se convierte en: ¿Qué harás? ya no podrás ir con tu libro orgullosa de la mano, leerlo, pintarlo, doblarlo, sobetearlo, prestarlo y nunca volverlo a ver, olerlo, recuperárlo…No podrás decir: ”Me gustó más el árbol que el libro”. Ahora dirás: ”Me gustó más el aluminio en estado líquido que la pantalla de led”. No.
¡¡Abdico y renuncio!! . No sé si está bien que combine ambas palabras en este panorama, pero igualmente […].
No quiero a nadie manifestado en un holograma en mi mente, de carne y hueso, que se puedan tocar, sentir y hablar.
Interrumpe el profesor, y nos aporta una información que cambia la perspectiva de la mañana del martes. Un compañero es capaz de escribir con ambas manos, indistintamente. ¡Qué difícil! Debe serlo…, ¿no?
Yo quiero leer un libro así, escrito con las dos manos. Que ponga en la contraportada: ”Fulanito de tal, que escribe con ambas manos”. Relego entonces la electrotecnia para las luces de las grandes ciudades. Para que puedan fundirse de cuando en cuando, permitiéndonos el quedarnos a oscuras que tanto nos falta.

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Esto es sólo algo escrito. Es absurdo lanzar piedras contra un medio digital, pues en otro me expreso a diario (intento). Sin embargo he intentado escribir el idilio de mi corazón. Porque al final cederé. Sin embargo una cosa, no quita de la otra. Es decir, que tenga la casa llena de libros no excluye a que lleve algunos metidos en un tito. Comodidad. Los seres humanos nos estamos acomodando continuamente. Si no, ¿Para qué iban a hacer colchones de látex?

De todas formas… quería comentar la ironía de la vida. He introducido en términos de búsqueda en Google: ”Leer te hace libre”. No entiendo porqué hay imágenes de Wert.

AT.

Mini-reportaje gráfico.

¿Y si…?

Cuando estás dentro de mí,
Siento que pudiera querer.
Si no es a ti, por lo menos
a una parte de lo que sos.

Cada uno de tus lunares
es ruta de vía y de
escape con tus abrazos.

(Algo como eso te pienso)

AT.

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Es el ambiente que dejó ayer el ánimo de la gente, la voz viva de los ciudadanos.

Os dejo con un poema de Pepe Hierro. Es uno de los buenos.

Cantando en Yiddish.

IV

Yo alegraré tu corazón”, reza una leyenda
alrededor de la boca del jarro de cerveza.
Mi mano, la del ensimismado, la del silencioso
que ha aprendido a no recordar,
vierte sobre el pergamino que ellos- ¿lo dije ya?- no ven,
el contenido de uno, dos, tres, no sé cuántos
jarros de cerveza. Y las palabras
que balbucean, o garrapatean, se disuelven,
emergen en el palimpsesto
los signos anegados, las palabras primeras
-raspadas, desvanecidas, espectrales-
que daban testimonio de sucesos,
crónicas desoladas y sombras,
que ya no quieren recordar,
que ya no saben descifrar.

Feliz domingo.

23F

La opinión de las personas es algo muy importante, que nadie puede obviar. Es absurdo pensar que nos movemos en un mundo austero, a pesar del empeño que le ponen los políticos, porque no es así. La vida se configura en base a las personas, y de ahí deriva lo demás. Quizá pudiese ir más allá en esta reflexión que estoy improvisando mientras pienso lo que me voy a poner para acudir a la manifestación de Neptuno con motivo del 23F. Hoy he soñado con un Tejero algo más pacifista, en lugar de ir vestido con el trozo de plástico negro espantoso, que ahora no recuerdo cómo se llama, llevaba una camiseta verde educación y el bigote se difuminaba por la barba. Realmente poco importa lo que me vaya a poner, únicamente me interesa el llegar y tener la oportunidad de observar el avance de los hechos que espero que algún día aparezcan escritos en los libros de historia.
Desde aquí reivindico la palabra, manifestada en cualquier tipo de expresión. La palabra de los hombres que nos configura como seres que piensan que el mañana es a día de hoy el futuro. Y espero que todo el mundo, cuanta más gente mejor, salga a ver qué va a suceder el resto de su vida. Porque Madrid está más viva que nunca, y hace una tarde maravillosa.

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Proyección.

El tiempo es libertad cantando a Machado.

Se nos permite sentir tristeza por
La Castilla en forma de ausencia viva.
Por el sueño llora un latir de trigo.
Debió dormir para ver a Leonor.

España. Alors. El escritor se marcha.

Querría saber, dónde está tu cuerpo,
esperando un alma ,sí, almendrada
para recorrer llenando mentes de acierto.
Leerte oliéndote en papel sumada.

Francia. Allez. Atrás, campo mojado.

AT.

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Gracias a la vida. 20

Quería escribir una entrada para daros las gracias a todos por hoy.
Sé que el día aún no ha terminado, y mientras escribo, las últimas luces que se perfilan a través de los edificios no paran de moverse.
Gracias a Carlos, mi portero, que me ha deseado un feliz día, mientras yo corría como una loca hacia el autobús, que se ha perdido sin mí calle arriba. Y eso que me ha dicho que había preparado a una banda de mariachis, pero no ha podido ser.
Gracias a Eva, mi amiga, por inaugurar mi día con un gran abrazo, un café y un libro de cuentos de Jon Bilbao, una edición tan bonita como ella.
Gracias a Luis, mi amigo, por olvidarse de que era mi cumple, porque era también el cumple de un amigo suyo y en su mente de filólogo loco no era posible que dos personas que quería naciesen el mismo día. Por quedarse en la cafetería con Eva y conmigo. Por darme un abrazo de los que te hacen sentir bien.
Gracias a Lola, mi vocecita, por aparecer en mi vida, por pasar el verano conmigo, por querernos a nuestra manera, por ser dos locas que dan vueltas por Madrid cigarro en mano. Por un mundo hecho de fotos Polaroid.
Gracias a María, mi cibelina, que sabe que es un descubrimiento, y le doy gracias por haberse hecho luz este año y brillar tanto. También a Marcos, porque nunca nadie me había felicitado echándose flores a sí mismo y ya después dándome la enhorabuena por entrar en el club de los veinte. Por nuestro libro ”El conflicto”. Esperemos que algún día pillen nuestros secretos, y pueda salir a la luz.
Gracias al equipo formado por Paloma y Ángela. Por acogerme con vosotras, quererme todos los días, reiros conmigo, vivir la vida un poco más todos los días. Sois de esas personas que hacen avanzar el espíritu. Con lo difícil que es encontrar personas tan auténticas. Yo no podría pensar las cosas sin las palabras que compartimos cada día. Paloma nunca dejes de escribir, y Ángela, tú sabes que soy tu fan de póster.
Gracias a Tomad Cudi Montodo o en español a Tomas, por ese disco. Por el cine. Por sonreír. Por ser. Por enseñarme los cuadrus zulús, que mi sordera convierte en ¿azul?. No te preocupes, intentaré regalarte imágenes maravillosas como la del otro día siempre que pueda. Y cuando quieras me haces de comer. Tortilla no, ¿eh? vale, vale, ya me callo.
Gracias a la música. A mi amiga con nombre de novela, y que rima, Marianela. Nela, Chelito, Chelo, Nelachelo. Por hacernos entender que la vida es un pentagrama. Por leerme siempre y aguantarme. Y por tus abrazos, casi tan buenos como las trenzas de chocolate.
Gracias a mi primer amor. Mi primera AMIGA del nuevo mundo. A Bea. No quiero extenderme contigo, porque ya sabes que te quiero con todo mi corazón.
Carlos y Sergio, los grandes de los grandes, nuestros medio guías en clase. Gente con experiencia que nos quiere bien. Que sigáis ”haciendoos cargo” durante mucho, pero que mucho. Desde Alemania y Buenos Aires.
A Sandra y a David. Pequeña personita, tú que tanto me conoces, y nos queremos a distancia y separadas. Que con sólo un gesto nos entendemos. Y al señorito, que ya he visto que es amigo de Marwan, tengamos a Cernuda en común. Que espero que seas muy feliz.
A Sara, Julia, Carmen y Alex. Mis baratos. Mis amigos. Muchas veces, cuando estamos los cinco, Sara dice aquello de: ”Mi vida no sería igual si vosotros no estuvierais”. Y me gusta.
Gracias a mis amigas, que se han ido manifestado como las horas del día, con cuenta gotas. Distribuyendo felicidad por horas, inyecciones de buen humor. Siempre hemos estado juntas, y es verdad que nos distanciamos con frecuencia y solemos huir. Pero siempre encontramos el camino, siempre hay un whatsapp, un ”estás bien”, otro ”ya estoy en tu casa” y ”arréglate Andrea, que eres una pesada.”
Gracias a Sully, Rorro, . Javi, Arri, Wirri… los muchachos del cole. Echo de menos cerrar los ojos en clase y oír vuestra risa.
Gracias a mis padres, por darme la vida. Gracias a mi hermano, por sacar lo mejor de mi.
Gracias a mi comunidad, con la que tanto quiero. La felicidad y la luz vive los domingos por la noche entre palabras. Y tabletas de chocolate, no seamos exquisitos.
Abuelo. A ti te compuse un poema, que ayer algunos pudieron leer. Gracias por seguir contándome tus historias. Yo también echo de menos a la abuela, y las cenas de Navidad en vuestra casa, de las que me acuerdo con mucho cariño.
A mi familia. En total somos 14, ¿y qué? Sí, sí. De ambas partes. Somos gente muy rara, del sur, del norte, de un pueblo, de la UGT…¿QUÉ MÁS DA? A mi tía la friki, mis tíos los guays, mi tío Ra y princesa Leia, el moderno de mi primo Álvaro, al tío Felipe y sus camisas y a mi abuela que es una crack.
Y no me olvido de los del puesto de libros de la facultad. Felicidades Julio, somos gente de bien. Gracias por regalarme a Delibes, es un gustazo. Eres un grande.

Malvi, Rocío, Irene, Carla, Caye, Andrea, Javi, Reruchi…

Y yo… una pobre tonta que llora como una magdalena. Creo que hoy ha sido el día más feliz de mi vida. Y si no, uno de los mejores.
Me pongo a Violeta Parra. Porque soy una pelota. Porque estoy agradecida. Porque lo único que puedo expresar ahora es gratitud. Y si me falta alguien, que lo siento muchísimo. Pero que le llevo en mi corazón.

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Os dejo con la letra…

Gracias a la vida. Violeta Parra.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abedecedario
Con él las palabras que pienso y declaro
Madre amigo hermano y luz alumbrando,
La ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano,
Cuando miro al bueno tan lejos del malo,
Cuando miro al fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto.

Gracias a la vida
Gracias a la vida
Gracias a la vida
Gracias a la vida.

Incitación.

Al lector. También oiga el escritor. Hoy hace un estupendo día para el Amor. También otros temas, porqué no. Y si hay tiempo, bien reposará. Al sol.

No es nada fácil fingir el saber plasmado. O quizá, lo más simplón. Ponerse frente a un deseo y fundirlo en pensamiento (corazón).

La vista previa, se compone del desnudo. Presentándose en la nada el propio papel casi mudo. ¿Más quieres? .Un pintor, y en su mano un pincel.

La citación posterior se debe a inclemencias de tiempo y posibles tráficos de influencias e inspiración.
(Algunas son palabras sueltas en flor.)

No conocer el estilo ni lo que en cuanto a métrica se refiere, supone un problema. No se altere. ¿Contrario?, ya usted viere. Será breve.

Y ahora que no miran los jueces, podré decir, casi en menor tono… de disculpa para todos, que aquí se acaba. Sin decir nada. Queden sorprendidos.

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El que no corre vuela.

Ayer llegué a casa algo desmotivada, después de un mojito en compañía de algunos amigos. Quizá fuese porque estaba algo desencantada porque el maldito frío ha vuelto, y se instala rápidamente en todos y cada uno de mis huesos. Me produce escalofríos.

Al entrar, estaba mi madre en mi cuarto viendo una entrevista a Revilla, que es un grande. Contaba cómo tenía un coche desde hacía doce años, y no había tenido necesidad de cambiarlo, estaba agusto y le tenía cariño. Y de pronto tiró un par de dardos contra Ana Mato, ella solita se ha encargado junto a su ex marido de envenenarlos. Dijo que claro, que él llegaba a su casa con un jaguar y su mujer, la mujer cántabra, que es de naturaleza algo machista, le diría: ¡Pero hombre Revilla! ¿Te has vuelto loco? Claro, dije yo. Es una buena explicación.
Tras esto salió Beatriz Talegón y también Ada Colau. Una por la polémica que había levantado, que no provocado como dicen en los medios de comunicación, debido a su participación en la manifestación contra los desahucios, convocada por la plataforma que lleva la catalana y otros grupos. La otra por haber conseguido, gracias a Dios, que se materializase una enmienda popular, ¡ojo! NO del grupo popular, que es muy distinto. Sinceramente pienso que la situación del partido será ir dando palos de ciego, al chocarse con bolsas de aire, que son los ciudadanos y sus voces. ¿A dónde va a ir España? Y si el gobierno se encuentra tan ausente de la vida del ciudadano y sus razones para saltar y olvidarse, ¿Quién está remando ahora? De todas formas, gracias Ada Colau, aunque no a ti en concreto, pero a ti me dirijo por ser la cara más visible actualmente, gracias por ser las manos que impiden el abandono.

La representante de las juventudes socialistas a nivel internacional sin embargo, se ha convertido gracias (mejor no gracias) a la catapulta en la que le han puesto los medios de comunicación, en una figura pública, y como se usa mucho habitualmente, eventiva o anecdótica. En el congreso celebrado por la Internacional socialista, de no recuerdo qué fecha, ni tampoco pretendo buscarla, de ahí el rigor periodístico que quiero poner sobre la mesa, realizó una intervención planeada en primer término e improvisada…¡de pronto! En resumidas cuentas vino a decir que las juventud a la que ella representa no está de acuerdo con una promoción de unos ideales falsos, y que evidentemente no se puede remover la conciencia ciudadana ni exaltar los valores socialistas desde un hotel de cinco estrellas y a todo gas. Pues olé, muy bien dicho.
Ambas figuras digamos… ¿heroicas? ¡Heroínas! Entran en conflicto en medio del panorama televisivo. Para hacer un bosquejo rápido de la situación diré que la plataforma en la que Colau participa abucheó e increpó a Talegón hasta el punto de conseguir una presión cuan, por parte de los manifestantes, que le hizo llorar. Llegados a este punto creo que es la proyección perfecta de lo que vivimos. El llanto del pueblo por la democracia. A esto, Colau, dice que fue así por pertenecer a uno de los grupos políticos imperantes, que a pesar de trabajar ahora desde la sombra, ensombrecieron la sociedad durante su mandato y que bueno… que qué le iba a hacer, ¿no? Después de todo cuando los socialistas llegaron al poder se dedicaron a poner trapos calientes allá donde la política se había vuelto de hierro en el gobierno de Aznar. Una política de complacer al ciudadano e ir tirando. Y así pasaron cerca de ocho años.

Beatriz se defendió diciendo que a pesar de pertenecer a la juventud socialista, ella apoya de manera incondicional la iniciativa ciudadana, y que como persona tiene el derecho humano a asistir a cuantas manifestaciones se convocasen, y no sentirse como alguien ajeno a la efervescencia del pueblo que pide un cambio real.

Si los grupos que afloran, difundiendo un ¡Sí se puede! Y algo de esperanza no se ponen de acuerdo entre sí ¿qué haremos? Puede que continuamente aparezca en algún evento (palabra que o debe ser nombrada con regularidad, a cualquier cosa le llaman evento ahora), un tipo o una tipa que planteé unas ideas reales y verdaderas pero que al darnos la vuelta se enfrente a otras quizá tan buenas como las suyas.
Me da mucha pena que vuelva el caínismo hispánico. Esa actitud que nombró Unamuno si mal no recuerdo en la Tía Tula o Cela en el Pascual (leedlo, eso y la Colmena, Y ya no más), y que tan de modée estuvo en la Guerra Civil.

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Puede que el mojito que me tomé no llevase el azúcar suficiente como para que me impidiera pensar que se está fraguando una situación de desconcierto total, llevando al ciudadano a la apatía. Por ello cada vez más gente compra flores, ni sale a dar un paseo por la Gran Vía una tarde de domingo sin sol. Todos tenemos frío.

Pd. Un último llamamiento, si es que todo lo escrito lo es. Redacción del programa de Telecinco, La Noria. Dejen de llevar a gente que en lugar de hablar escupe. Como un diputado que ustedes llevaron ayer, que ante una pregunta de uno de Izquierda Unida, y el abucheo del público se puso tan nervioso que no supo contestar, tan sólo dijo: – Por Dios, no llevo mucho tiempo en política, yo no puedo decir que…- Disculpe. Pensaba que era usted diputado, y eso, si mi inteligencia no me vacila es importante. Si usted no tiene la experiencia suficiente, plantearse cambiar de oficio por la vocación y tal no estaría de más. A mi no me gustaría que en un futuro un profesor de biología le enseñase a mis hijos las cosas a medias. O que un médico me vendase un hueso roto ya que no tiene experiencia en poner escayolas.

Gracias.