Y punto.

Estaba acabando la conferencia sobre El ladrón de orquídeas, cuando nos empezaron a hablar de Morgan Freeman en Invictus. ‘Es realmente Nelson Mandela, apenas percibes que es un actor, y que aquello no es Sudáfrica, si no un plató. O alomejor sí lo es. Es aquella tierra de verdad. Y Morgan Freeman es el líder sudafricano.’ (La recomiendo con mazo amor como diría alguien). Miré a mi amigo Sergio y le dije: –Recuérdame que te cuente una anécdota sobre Morgan…, pero recuérdamelo ,¿eh?Claro, claro. Yo pensé en su típica frase, la que siempre nos dice. Es algo así como el mayor de todos, creo que esto ya lo dije antes…Bueno, el caso. La típica frase es: ‘Me hago cargo‘. Tal vez si no existiera esa frase habría que inventarla, y también que inventarlo a él. No quería interrumpir al conferenciante, pero me medio acerqué a Sergio y le dije: – Pues…lo que me tienes, y tenías que recordar era que… bueno…hace dos o tres años cuando estuve en Nueva York…Pero eso fue este verano, ¿no?No. Osea así. Pero fue otra vez que estuveMadre míaDéjame acabar…Vale– Pues…mi madre me cogió del brazo. Empezamos a correr por una calle que es paralela a Times Square, donde se toman las uvasAháElla corría y corría y yo no sabía qué estaba haciendo muy bien. Mi padre y mi hermano también venían detrás de nosotras y era gracioso, porque mi hermano era pequeño y la gente que le rodeaba era muy grande, los edificios, los escaparates llenos de luces, los puestos de perritos… Y entonces le pregunté a mi madre que qué pasaba, y ella solo me decía, ‘espera y verás, espera y verás’. Cuando se paró me dijo que le había parecido ver a Morgan Freeman y… bueno que no me canteara mucho, pero que estaba a un metro de nosotras. Me lo medio creí, si no fuese porque había un cartel enorme de Madamme Tusauds sobre mi cabeza, bastantes personas rodeándole y abrazándole y quieto como una estatua. – Mamá, es una figura de ceraMentiraLo es. Vaya.

Salimos de la sala de vídeo dos, Lola se había ido antes, le esperaban fuera. Con lo del cambio de hora estoy que no estoy, y mi hermano está gilipollas. Sus hormonas están gilipollas. Los tres pelos que le están saliendo en la barba le están volviendo idiota. ¿Le mato? En fin…- Sergio, ¿vas para la Renfe?No, espera, sí, pero… quiero preguntarle algo al NoriegaVenga va, nos vemos mañana. Toco las llaves que están en mi bolsillo. En el bolsillo de mi nuevo abrigo, que es mejor que cualquier hombre, abrigado, tierno, con pelo, con un interior maravilloso y grande. Son las llaves de mi coche. Me apetece poner la música a tope y conducir cantando a grito pelado. Es una de las pocas sensaciones que en mi corazón están de moda…últimamente. Camino por el pasillo en dirección a mi coche. Porque es mio, porque me hace libre. – Hombre Malvi, ¿qué tal qué haces en mi facultad?¡Ay tía! Llevamos el mismo abrigo.No perdona, el mío es más molón. Me rio- Qué tía. Oye te veo el miércoles en lo de AokiNos vas a ver con las caras pintaditas. Me alejo sonriendo. Gracias por alegrarme lo poco que queda de día señorita.

Ahora que lo pienso… el de las rastas también me ha alegrado el día. El del gimnasio, cuando hemos ido a acompañar a Ángela despues de comer a yoga. – Yo nunca me apuntaría a YogaTía yo estuve un día y sientes una liberación, desconectas del mundo no piensas en nada.  El de las rastas como digo estaba en la colchoneta, y hemos podido espiarle a través del cristal. 

Hay días en los que estás enfadado, no por nada, si no porque no te apetece estar de acuerdo con lo que nos pasa. Y yo creo que no es necesario fingir, ¿no? Si hoy ha sido un mal día, ha sido un mal día. No tenemos porqué decir que ha sido bueno, o que estamos bien o muy bien cuando es mentira. Gracias a Occam he aprendido que la mejor solución es la más sencilla, y lo complicado es mentir por lo que acabamos chocándonos con la verdad. Es mucho peor que alguien te diga: ‘Hoy no puedo, no tengo tiempo‘, a que te diga ‘No me apetece‘. Claro que duele, pero más vale una vez colorado que ciento amarillo, según dice el refranero popular. No sé… hay días en los que lloras sin saber porqué. Aunque claro que lo sabes. Por la soledad, porque el cielo está azul, porque hoy mamá no nos ha hecho comida rica, porque tal persona me ha mirado de tal manera, o alguien no me ha dicho una cosa que debería haberme contado. Mala pécora o mal amigo o mal lo que sea. Lo cierto es que yo habitualmente no lloro. La peli de lo imposible habla de un tsunami y de bla bla bla, no sé yo no veo un buen guión, veo una buena fotografía, unas escenas alucinantes y unos personajes-personas brutales. Como opinión diría que… la película sin diálogos, sólo con los gestos de los personajes, sería…brutal. ¿Recordáis ‘Up‘? Si no la habéis visto deberíais .. no por nada, si no porque yo lo digo. Los primeros treinta minutos de la película, te cuenta un montón de cosas sin hablar. Creo que es la única película que me ha hecho llorar. Hoy nos han dicho en el curso, más bien nos han desmontado la típica frase de… ”Una imagen vale más que mil palabras”. Pues no es cierto, porque las palabras son necesarias pero pueden ser silenciosas, no tienen porqué ser a gritos. Más bien a gritos chiquititos…

Cuando he vuelto a casa seguía enfadada. Hoy no ha sido un buen día. Pero mañana será mejor. O igual. Qué más da. Lo que importa es el momento, y saber que la realidad es cambiante y que hoy estamos aquí, pero mañana puede que allí. Esto de los adverbios de tiempo, lugar y modo es comodísimo. Llego al portal y me encuentro con Carlos, que es mi portero. Creo que ya os hablé de él…es que es fantástico. Mi García Márquez particular, pero sin Cien años de soledad, que no lo soporto. Soporífero. Me da igual Luis. Ya lo he comentado por aquí, en tu cara, y hasta lo he gritado en los bajos de Argüelles. No me gusta. Me asombra a veces mi capacidad para irme del tema. – ¿Qué tal el día Andreita?Carlos no te lo vas a creer, pero ahora no tengo ninguna duda de que Dios exista– Se ríe. – Ah…¿sí?Sí mira… estaba yo dando vueltas con el coche, ya no sabía dónde meterlo y de repente he mirado al cielo por la luna del coche mientras escuchaba música y le he dicho ‘Basta ya por hoy. No me doy por vencida pero…quiero un sitio. Necesito un sitio. Hoy por hoy es lo único que me merezco. Porfavor…‘ Giro la calle y ahí estaba. Lo he metido en batería y… ¡¡ME HA SALIDO!! – Entonses es que no ha sido un mal día al fin y al cabo Andreita.- Sí supongo que sí…pero mi corazón sigue teniendo miedo. Por dentro … me siento…como si tuviera una gran ola

 

 

”Throw your love around, and meet me in the crowd…”

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