Ensayo sobre el amor.

Empezaré poniéndoos en antecedentes con un trocito de un poema, sí sé que últimamente eso no está de moda, pero la poesía no puede perderse. De hecho en boca de un tal Leo Spitzer, ”La lengua vive en la lengua de los poetas” y razón queridos oyentes, es lo que a este hombre le sobra.

 

”Que hay otro ser por el que miro el mundo

 porque me está queriendo con sus ojos.

Que hay otra voz con la que digo cosas

no sospechadas por mi gran silencio. ”

Pedro Salinas, de La voz a ti debida.

 

Muchos no os asombraréis de que use este poema ni a Pedro, cuando lo estudié, pensé que era un llorica, algo ñoño y amoroso. Y es cierto, escribía por y para el amor así que yo no tengo nada que decirle, prefiero el silencio, nadie escribe como Salinas. Sobre el amor.

Lo primero que quería decir, si es que llego a poner mis ideas en orden, es que una persona honesta no puede amar. Alguien que nunca haya mentido no puede querer, ni llegar a entregarse del todo .Tampoco puede hacerlo alguien que no odie y que guarde rabia en su interior. No quiero ser malinterpretada, no todos los adjetivos negativos ni tampoco todos los pecados capitales están en este saco. La venganza queda fuera, si se es vengativo no se puede amar.

Estas razones las descubrí hace poco. El año pasado nos dijeron algo así como que al amor es una grave enfermedad. Que en la Edad Media existían ‘las cuitas de amor‘, que no es otra cosa que los padecimientos del enamorado por no tener el amor que le corresponde. También nos dijeron que la música era considerada una de las opciones que tenía el ‘enfermo‘ de volver a vivir.  Pues bien, todo esto es de lo más actual. El que no tiene amor, escucha música para acompañarse. El que no es correspondido trata desesperadamente de identificarse con las letras de las canciones de amor. El que lo tiene, comparte la música, de tinte alegre. Cuando la relación se rompe, lo compartido recuerda, y rompe el corazón.

Los sentimientos encontrados son de lo más variopintos. Cuando alguien no tiene amor se siente solo y triste.  O al menos es lo que decimos. Pero ¿Porqué? ¿Anhela lo que no tiene o lo que ha tenido? ”Pues vamos por el buen camino Doctor, porque se siente rabia, y eso es amor’‘. Del bueno.  Cuando se siente, se sabe, y todo el mundo utiliza esta frase. Duele porque el amor tiene una cosa que me encanta, te hace sentir vivo, te hace sentir bien. Te hace pensar que en alguna parte del cerebro de alguien, una neurona envía otro neurotransmisor a otra y algo en su mente le dice que siente, según pensarían todos los que os dedicáis a la medicina. Los ingenieros dirían que la ecuación final es tan sumamente perfecta que ha dado tirando a infinito, los de letras sin embargo diríamos algo más romántico pasteloso, como Garcilaso,  rollo: ”En tanto que de rosa y azucena se muestra la color en vuestro gesto, y que vuestro mirar ardiente, honesto, enciende el corazón y lo refrena…” 

Si te me mentido es porque te quiero, porque quiero estar contigo.

El amor duele y mucho, por eso tener malos sentimientos no está del todo mal. Las mentirijillas pueden ser pequeñas. ¿Os acordáis del anuncio de Coca-cola? Ese en el que una chica llama a su madre, le dice que está estudiando en la biblioteca, y nada más colgar, el padre le pregunta a la madre por la niña y ella contesta un…”La niña, que se ha enamorado”. La rabia tampoco está tan mal, como dirían los Killers, ”Ain’t so bad”, hace que parezcamos más interesantes, más atractivos, y sobre todo…si te da rabia, es por que te importa.

Hablamos mucho de lo de dentro, porque claro que tiene que gustarnos por dentro. Después de todo a medida que nos oxidamos y nos hacemos viejos, lo de fuera va desapareciendo. Enamorarnos de una carcasa no nos va a servir para nada, tenemos que conocer a la persona completamente. Aunque sea en cuestión de segundos. – Me encanta que haga frío¿Enserio? No podría estar con nadie asíSin embargo me encanta Boney M¡¡Casémonos!!. Un físico, es un físico. Y no voy a negar lo evidente. Si no hay atracción no la hay, y no podemos luchar contra ello. Margarite Duras diría: ”No se trataba de atraer al deseo. Estaba en quien lo provocaba o no existía. 
Existía ya desde la primera mirada o no había existido nunca.” Pues es tal cual. Si alguien te atrae, te acercas, comienzas a conocerle, pero no terminas nunca de hacerlo, te aseguras, le deseas, y después amas. Por que lo que está claro es que no se puede echar a correr, sin haber aprendido a andar.

 

”Just to be the one who walks a thousand miles to fall down at your door…”

 


		
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