Y punto.

Estaba acabando la conferencia sobre El ladrón de orquídeas, cuando nos empezaron a hablar de Morgan Freeman en Invictus. ‘Es realmente Nelson Mandela, apenas percibes que es un actor, y que aquello no es Sudáfrica, si no un plató. O alomejor sí lo es. Es aquella tierra de verdad. Y Morgan Freeman es el líder sudafricano.’ (La recomiendo con mazo amor como diría alguien). Miré a mi amigo Sergio y le dije: –Recuérdame que te cuente una anécdota sobre Morgan…, pero recuérdamelo ,¿eh?Claro, claro. Yo pensé en su típica frase, la que siempre nos dice. Es algo así como el mayor de todos, creo que esto ya lo dije antes…Bueno, el caso. La típica frase es: ‘Me hago cargo‘. Tal vez si no existiera esa frase habría que inventarla, y también que inventarlo a él. No quería interrumpir al conferenciante, pero me medio acerqué a Sergio y le dije: – Pues…lo que me tienes, y tenías que recordar era que… bueno…hace dos o tres años cuando estuve en Nueva York…Pero eso fue este verano, ¿no?No. Osea así. Pero fue otra vez que estuveMadre míaDéjame acabar…Vale– Pues…mi madre me cogió del brazo. Empezamos a correr por una calle que es paralela a Times Square, donde se toman las uvasAháElla corría y corría y yo no sabía qué estaba haciendo muy bien. Mi padre y mi hermano también venían detrás de nosotras y era gracioso, porque mi hermano era pequeño y la gente que le rodeaba era muy grande, los edificios, los escaparates llenos de luces, los puestos de perritos… Y entonces le pregunté a mi madre que qué pasaba, y ella solo me decía, ‘espera y verás, espera y verás’. Cuando se paró me dijo que le había parecido ver a Morgan Freeman y… bueno que no me canteara mucho, pero que estaba a un metro de nosotras. Me lo medio creí, si no fuese porque había un cartel enorme de Madamme Tusauds sobre mi cabeza, bastantes personas rodeándole y abrazándole y quieto como una estatua. – Mamá, es una figura de ceraMentiraLo es. Vaya.

Salimos de la sala de vídeo dos, Lola se había ido antes, le esperaban fuera. Con lo del cambio de hora estoy que no estoy, y mi hermano está gilipollas. Sus hormonas están gilipollas. Los tres pelos que le están saliendo en la barba le están volviendo idiota. ¿Le mato? En fin…- Sergio, ¿vas para la Renfe?No, espera, sí, pero… quiero preguntarle algo al NoriegaVenga va, nos vemos mañana. Toco las llaves que están en mi bolsillo. En el bolsillo de mi nuevo abrigo, que es mejor que cualquier hombre, abrigado, tierno, con pelo, con un interior maravilloso y grande. Son las llaves de mi coche. Me apetece poner la música a tope y conducir cantando a grito pelado. Es una de las pocas sensaciones que en mi corazón están de moda…últimamente. Camino por el pasillo en dirección a mi coche. Porque es mio, porque me hace libre. – Hombre Malvi, ¿qué tal qué haces en mi facultad?¡Ay tía! Llevamos el mismo abrigo.No perdona, el mío es más molón. Me rio- Qué tía. Oye te veo el miércoles en lo de AokiNos vas a ver con las caras pintaditas. Me alejo sonriendo. Gracias por alegrarme lo poco que queda de día señorita.

Ahora que lo pienso… el de las rastas también me ha alegrado el día. El del gimnasio, cuando hemos ido a acompañar a Ángela despues de comer a yoga. – Yo nunca me apuntaría a YogaTía yo estuve un día y sientes una liberación, desconectas del mundo no piensas en nada.  El de las rastas como digo estaba en la colchoneta, y hemos podido espiarle a través del cristal. 

Hay días en los que estás enfadado, no por nada, si no porque no te apetece estar de acuerdo con lo que nos pasa. Y yo creo que no es necesario fingir, ¿no? Si hoy ha sido un mal día, ha sido un mal día. No tenemos porqué decir que ha sido bueno, o que estamos bien o muy bien cuando es mentira. Gracias a Occam he aprendido que la mejor solución es la más sencilla, y lo complicado es mentir por lo que acabamos chocándonos con la verdad. Es mucho peor que alguien te diga: ‘Hoy no puedo, no tengo tiempo‘, a que te diga ‘No me apetece‘. Claro que duele, pero más vale una vez colorado que ciento amarillo, según dice el refranero popular. No sé… hay días en los que lloras sin saber porqué. Aunque claro que lo sabes. Por la soledad, porque el cielo está azul, porque hoy mamá no nos ha hecho comida rica, porque tal persona me ha mirado de tal manera, o alguien no me ha dicho una cosa que debería haberme contado. Mala pécora o mal amigo o mal lo que sea. Lo cierto es que yo habitualmente no lloro. La peli de lo imposible habla de un tsunami y de bla bla bla, no sé yo no veo un buen guión, veo una buena fotografía, unas escenas alucinantes y unos personajes-personas brutales. Como opinión diría que… la película sin diálogos, sólo con los gestos de los personajes, sería…brutal. ¿Recordáis ‘Up‘? Si no la habéis visto deberíais .. no por nada, si no porque yo lo digo. Los primeros treinta minutos de la película, te cuenta un montón de cosas sin hablar. Creo que es la única película que me ha hecho llorar. Hoy nos han dicho en el curso, más bien nos han desmontado la típica frase de… ”Una imagen vale más que mil palabras”. Pues no es cierto, porque las palabras son necesarias pero pueden ser silenciosas, no tienen porqué ser a gritos. Más bien a gritos chiquititos…

Cuando he vuelto a casa seguía enfadada. Hoy no ha sido un buen día. Pero mañana será mejor. O igual. Qué más da. Lo que importa es el momento, y saber que la realidad es cambiante y que hoy estamos aquí, pero mañana puede que allí. Esto de los adverbios de tiempo, lugar y modo es comodísimo. Llego al portal y me encuentro con Carlos, que es mi portero. Creo que ya os hablé de él…es que es fantástico. Mi García Márquez particular, pero sin Cien años de soledad, que no lo soporto. Soporífero. Me da igual Luis. Ya lo he comentado por aquí, en tu cara, y hasta lo he gritado en los bajos de Argüelles. No me gusta. Me asombra a veces mi capacidad para irme del tema. – ¿Qué tal el día Andreita?Carlos no te lo vas a creer, pero ahora no tengo ninguna duda de que Dios exista– Se ríe. – Ah…¿sí?Sí mira… estaba yo dando vueltas con el coche, ya no sabía dónde meterlo y de repente he mirado al cielo por la luna del coche mientras escuchaba música y le he dicho ‘Basta ya por hoy. No me doy por vencida pero…quiero un sitio. Necesito un sitio. Hoy por hoy es lo único que me merezco. Porfavor…‘ Giro la calle y ahí estaba. Lo he metido en batería y… ¡¡ME HA SALIDO!! – Entonses es que no ha sido un mal día al fin y al cabo Andreita.- Sí supongo que sí…pero mi corazón sigue teniendo miedo. Por dentro … me siento…como si tuviera una gran ola

 

 

”Throw your love around, and meet me in the crowd…”

¿Qué es polémico en realidad?

En la realidad todos queremos que las cosas sean mejores”, y esto no lo digo yo, lo dice Javier Marías

Ayer me levanté y lo primero que me dijo mi madre fue algo así como:- Marías ha rechazado el premio de Narrativa Nacional Andre… Yo pensé, qué raro, ¿porqué habrá hecho eso…? Le puse una cara de contradicción absolutamente maravillosa. Yo creo que era por el resol que entraba por la ventana, me estaba incomodando,pies fríos y Medieval a segunda hora, no por otra cosa. Mientras desayunaba, le daba vueltas a la magdalena que estaba asesinando en leche con Nesquik, cuando salió por el informativo la noticia con la que me había despertado, pero no me había ido a dormir. – El escritor madrileño Javier Marías rechaza el premio bla bla , explicará los motivos esta tarde bla bla bla…Se cree que puede deberse a su inconformidad con el gobierno actual bla bla bla– Y yo pensaba… Acabáramos. Si ésta tarde dará los motivos por los que rechaza el premio, apuntaos un tanto. Adelantarse de esa manera tan ¿mágica?, disculpadme, es que no sé que adjetivo debo poner aquí,  a una noticia que aún no se ha dado, porque la persona que hablará ni si quiera ha articulado palabra…es asombroso. Nos han colado al joven Marti y al viejo de Doc en un momento…en un abrir y cerrar de ojos. 

Este año en la feria del libro, he de reconocer, que estaba bastante nerviosa e ilusionada. Cuando me enteré de las fechas fijas, me metía una y otra vez en el ordenador para ver autores, casetas, cursos, conferencias, actos…todo lo que pudiera hacer en el transcurso de dos o tres semanas que dura, ¿dura eso más o menos, no? Bueno…pues cuando vi que Javier Marías firmaba dije… tengo que ir. Tengo que ir y comprar el libro de Los dominios del lobo. Devorarlo y bueno, ya veremos qué pasa después, si Grandes o Kerouac. Me lo habían recomendado indirectamente meses atrás y bueno… como en todo en la vida, antes de decir que no tendrás que decir porqué o puede que esté bien… ¿O no? El caso… el año anterior tampoco había ido a la feria, a pesar de que este hombre, el hombre sobre el que hablo… presentaba su nuevo libro que tantas inseguridades acarreaba, según he escuchado en algunas entrevistas… Yo también tenía las mías. Se acercaba Selectividad, yo tenía que estudiar, pero no sabía muy bien porqué, no tenía ni idea de lo que quería estudiar. Mejor, no tenía ni idea de lo que quería ser. Bueno podríamos decir que al final mi padre, se acercó, esperó una cola de hora y media con mi abuelo, le dijo que yo no había podido ir, que estaba estudiando y eso escribió en la contraportada: Para Andrea, agradeciéndole que me lea mientras estudia. Javier Marías. Y eso hice. Estudiar nada, leer mucho. Luego mi padre cuando marqué filología aún se preguntaba porqué, o porque no le dije yo. No me des alas si luego no puedo volar. 

Este año, como vengo diciendo, esperé algo menos de cola. Más bien, fue instantáneo. Tuve miedo, pues había estado esperando al sol hora y pico con mis padres donde Galeano. Mi padre se enfadó porque no le saqué foto con él, pero yo estaba a otra cosa y la blackberry a lo suyo… como diría mi amiguísima Carmen, not surprise. Después de esto, una botella de agua y encontrarme al de Hispanoamericana, nos dirigimos a la caseta de Marías. Si te ponías de frente a la caseta, en el medio, sabéis…ese pasillito que se forma entre fila y fila de casetas… donde ponen puntos de información, folletos a cascoporro…enfin, a la derecha veías una cola que daba la vuelta a la caseta de Mario Vaquerizo dos veces. Fans, madres de fans, abuelas de fans, tontos de fans, ¿groupies?, se agolpaban y gritaban. Mi madre me sonrió y me dijo- Mira, es Marito… ¿nos acercamos? – . No tengo porqué mentir, el reality de la MTV me gusta mucho, me rio, porque esa es su función. Si es un programa de entretenimiento su máxima es que al espectador se le pase el tiempo más rápido y más mejor como dicen por ahí… Y lo consigue. Y punto. No me meto en debates sobre el nivel de inteligencia, lo estrafalario del caso, y demás… Es lo que es, consigue su objetivo. Ya nos gustaría a muchos otros tener la fórmula del éxito. Que se lo digan a Pilar Rubio

A la izquierda del rin, podíamos ver la caseta de Alfaguara. Un hombre… el hombre… sentado en la esquina. Me fui acercando con paso firme, pero no ligero, me temblaban algo las piernas. – Vamos Andre, acércate, compra el libro… y que te lo firme.Vvva…le. No me acuerdo del color de su camisa. Sin embargo podré decir que…llevaba una americana oscura con el pin plateado que no acierto a adivinar qué es…En realidad no sé si llevaba americana o lo he asimilado por repetición por ser siempre la prenda que mantiene mi cerebro. No me acuerdo de cómo pagué el libro, si es metálico o con tarjeta, ¿qué más da?Aquí los detalles no son importantes. Me acuerdo de que esperé a dos lectores, y me tocó. Parecía que yo no estaba allí. Apenas me miró, me preguntó para quién era mientras fumaba, como siempre, lo he visto en los millones de vídeos. Llegué a temer que al libro le ocurriese cualquier cosa. Escribió: Para Andrea, esta novela de casi infancia: clemencia. Javier Marías. Tan cercano y tan distante. La posible conversación que había ensayado se había desvanecido en el mismo momento en el que me había entregado el libro de nuevo, y se había puesto a hablar con una mujer. Mis preguntas, mi información, mi, mi…mi yo misma. Yo. Misma. Cogí el libro lo estreché y me marché.

¿Qué quiero decir con esto? Que cuando lees un libro…crees que llegas a conectar con el autor. Incluso cuando lees algo de alguien, no tiene porqué tener calidad. Actualmente un tuit del Twitter, un mensaje de texto, una mirada…las interpretas desde la persona que habla. Hay que aprender a pensar, para poder hablar, aprovecho a comentar. Pero es que en literatura, no conectas con el autor, porque como muy bien dice el hombre, El escritor deja de ser en la primera palabra para dar paso o vida a unos personajes con voz propia. No lo dice con esas palabras, pero unas muy parecidas. La verdad, es que yo no conozco a Marías, y puedo decir, sin ser una ignorante-pedante a riesgo de parecer una estúpida, que tampoco tengo interés. Me basta con saber que a día de hoy, es una de esas voces que aún respiran y que encima nos hablan para contaros algo. Hace años dijo, que no quería vincularse a ninguna institución para poder ser libre. Dijo que no recogería ningún premio proveniente de la administración, y es consecuente con ello. No desprecia, de hecho, agradece enormemente el reconocimiento, pero no el premio. En la rueda de prensa que concedió ayer en el Círculo de Bellas Artes, así lo dijo, que querría que la parte en metálico del galardón fuese destinado al mantenimiento de las bibliotecas públicas. Es coherente, ya lo dije, muy coherente, tanto que debía inventarse un adjetivo nuevo, tal como ‘coherentísimo’ o ‘coherentástico’. 

Ayer fui a recoger mi carné de la Biblioteca del Cervantes con Lola, y no teníamos ni idea de que estaba en ese momento el hombre cruzando la calle. Ahora desde mi teclado escribo estas sensaciones y… pienso en lo cerca que habíamos estado de habernos acercado. Yo no conozco al autor, ni tampoco tengo interés en hacerlo. Pues ayer mientras caminaba, el cielo estaba encapotado, miraba a Lola con el jersey azul institucional de su padre, viejo como él solo, y nos reíamos. También estaba pensando en alguien, en los libros que debería empezar a leer, en quedar este fin de semana con mis amigas, polémicas y soles con nubes, lo que fuese… Y la coherencia ahí, flotando por el aire. La lógica. La razón…hasta puede que la verdad absoluta de ser y no tener que explicar porqué. Gracias Javier. Javier Marías. El hombre. El escritor. El creador. El lector. El que mi padre siempre me dice: –¿Sabes cómo llama Reverte a Marías?No, dimeEl perro inglés o el Rey de Redonda

Os dejo unos enlaces de interés, y una canción…como siempre. 

 

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2011/12/los-enamoramientos-de-marias-mejor-libro-de-2011.html

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/25/actualidad/1351195897_708586.html

http://javiermariasblog.wordpress.com/

http://www.youtube.com/watch?v=WEfv2ZbyOg4

http://www.youtube.com/watch?v=WAJkiMnFib0

 

 

Said ‘Hey honey, take a walk on the wild side’…

 

 

 

Porqué, porque, por que, por qué.

El otro día viendo la televisión hacía algo de zapping y caí en algo que no habéis caído. Tenemos las típicas series de médicos como Urgencias, a quién no le gusta Clooney, me corto un brazo si hace falta para que me lo vuelva a poner donde estaba, Anatomía de Grey y toda la filosofía amorosa que encierra, al atractivo cinismo de Gregory House… por otro lado tenemos una serie de abogados, como Ally McBeal, tenemos un reality de ingenieros o arquitectos en el canal más macho, Energy, el de Megaconstrucciones… Esperad que coja algo de aire. Vale. También tenemos una de psicólogos que sacaron hace poco, esta de La pecera de Eva cuya audiencia la desestimó. ¿Qué pasa espectadores?¿Era más buena que Sálvame y el Deluxe juntos, eh? El fisioterapeuta este nuevo, la serie de Frágiles…donde podemos ver dónde se esconden algunos talentos o caras españolas, sentimientos, improvisación, espontaneidad… porque no sé si lo sabéis pero simplemente les dan la situación contexto y algunos parámetros sobre lo que deben plasmar, y nada más. Sí, ahora mismo soy todo lo que os imagináis. Estoy defendiendo el cine español, las series españolas, los actores españoles, pero no a Belén Esteban. Para mi ,princesa del pueblo sólo hay una. Y no es Melinda Gordon. A las series de fantasmas y videntes, muerte súbita desde que me enteré de que Anne Germain era una timadora. Esperanza Gracia está en mi punto de mira. Ojito, En Ghost , Oda Mae Brown es la leche. Vedla.

Tenemos series de historiadores como Cazatesoros, sí he crecido con ello, y espero que algunos de vosotros también porque ver a Sidney Fox y a Nigel Bally, en acción con esos decorados cutres, esos flashbacks al pasado, esos romances con otros aventureros, leyendas aborígenes, perdidos en la selva…yo creo que junto al zumo y al medio sandwich de Nocilla era lo más. Luego a cumplir con las obligaciones  de pésima estudiante de la E.S.O. Ahora mismo esa etapa, sinceramente, me da un poco de WERTigo. Con esto de la enseñanza los hombres de la tele rollo Miliki y sucesivos, se han lucrado bastante, también el señor Basile, Oprah y los masones. Por englobar a un grupito ‘guapo‘, como se dice ahora. La educación se convirtió en algo totalmente secundario cuando entraron las drogas, el alcohol, el sexo, mentiras y verdades en vidas de adolescentes de quince a diecisiete años, como en Física o Química, Al salir de clase, SMS... puede que me esté dejando series como Los Serrano en el tintero pero es que aquello marcó un antes y un después. ¿Os acordáis de eso que se suele decir de…Mi vida tuvo un antes y un después al ver la muerte de Mufasa? Con esta serie sucedió algo similar. Mi vida, tu vida, su vida, nuestra vida, vuestra vida, sus vidas, cambiaron al despertar el protagonista y mostrarnos que toda la puñetera serie, las ochocientas temporadas y millones de capítulos, caben en la cabeza de Antonio Resines por una noche. Enserio. Olé.  Todo era un sueño. ¿Acaso no todos vivimos uno ahora mismo? Como los físicos de Big Bang Teory. Enserio…¿Qué es lo próximo? ¿Una serie sobre geólogos observando piedras? Fuera de bromas… estoy mintiendo como el Papá Noel que plantifica el Al Campo en Navidades… Big Bang es una gran serie. Knock knock knock-Penny, knock knock knock- Penny, knock knock knock- Penny; ¿Qué quieres Sheldon?- Nada que es una gran serie. 

Hemos visto series de mujeres, típicamente americanas, como Mujeres desesperadas, enorme final, Sexo en Nueva York que con esta última no quiero escuchar ningún tipo de queja porque es absolutamente perfecta, no os quejéis hombres, que HBO sacó para vosotros otras grandes series, también para nosotras…pero es que os ponéis en un plan…consideradas por algunas como las series: Juego de tronos o Los soprano. Hola Tony. También tenemos realities de todo tipo. Desde Gran Hermano hasta Perdidos en la Tribu. Podíamos considerar dentro de la categoría de los realities muchas otras cosas, al igual que no está clara  la existencia del Teatro Medieval en España…por ejemplo lo que ocurre en las sesiones de pleno del congreso y del senado… el rifi rafe que se trae la policía últimamente en las calles con los ciudadanos, las pelotitas, el gas, el asfalto, el aire que respiramos en general…una Cruzada vamos. ¿Buscarán el Santo Grial? Las tertulias de por las mañanas en la televisión también son de este tipo… creo que no tengo mucho que añadir. Lo que pasa todos los días en mi clase también podría considerarse un reality…¿no? ¡Ay creo que he dejado que se me vea el plumero! (Un poco adrede, para qué os voy a engañar…) 

Por último quiero hablar de esos programas de… ¿reto intelectual? Quiero dejar algo claro. No. Los estudiantes de lengua española no somos cracks en Pasapalabra, tampoco en la mitad del programa de Cifras y Letras, y no, sí que es verdad que hay de todo aquí en la facultad pero… de ninguna manera somos más listos que Jordi Hurtado. ¿Acaso alguien sabe cuántos años tiene? La duquesa de Alba, Jordi Hurtado y Bienvenida Pérez tienen el secreto de la inmortalidad. A diferencia de las personas que llevan botas blancas, sujetadores con tirantes transparente-bacon y los de los calcetines por encima del chándal. Merecéis morir. 

A lo que quiero llegar con toda esta estupidez es…es… ¿¿ES QUE A NADIE SE LE HA OCURRIDO HACER UNA SERIE SOBRE FILÓLOGOS HISPANISTAS??¿¿ESTAMOS LOCOS O QUÉ??

Con lo guay que sería que… vale. Ya me callo. 

 

Por cierto… dije que aquí nada de flamenco. Nadie dijo nada de Morente y de su Estrella

 

Romperemos la nubes negras…que nos engañan… que nos acechan…

 

 

 

Las cosas que pensamos. Las de verdad.

Mientras estaba medio dormida en el butacón que nos han puesto en la sala de vídeo del módulo dos, me dí cuenta de que no tenía ni puñetera idea de nada. Pero así, absoluta y duramente de nada. Ni de la vida, ni de las relaciones que hasta entonces estaba manteniendo con mis amigos, ni de mis anteriores roturas de corazón. Es que ni si quiera podía nombrar los títulos y los autores que poblaban mi habitación, porque como me dijeron la semana pasada…son legión.

Estaba Lola sentada a mi lado derecho, como siempre, y Sergio en el izquierdo, como él dice ‘haciéndose cargo de la situación‘…Él es algo así como nuestro Mike The Situation de Jersey Shore. Estábamos en el curso de ”Lunes de literatura y cine”, y nos estaban hablando del método aristotélico de creación de personajes. Es muy interesante, debéis echarle un vistacillo. Resulta, que los personajes se estructuran en tres grandes grupos, todos respecto al creador, yo, o creadores, nosotros, de nuestra propia historia. Recordemos, aunque no lo haya mencionado, que llegamos mucho mejor a los demás si partimos contando una historia desde nuestra propia experiencia personal transfigurándola y cambiándola un poco o completamente, para ser cercanos. Serlo más. Hay gente que no es que cambie su historia, si no que se apropia de las vidas del resto del mundo, esperando que le salga gratis. Mal, fatal, no se hace, no es bien, ¿vale? Y sobre ese tema no tengo nada más que decir, salvo que no merece la pena. Como siempre, me acabo perdiendo en mis propias ramas. Recordadme que luego hable de árboles.

Existen tres tipos de personajes. Y no, no son el bueno, el feo y el malo, aunque podrían serlo, no lo descarto. Resulta que son: el que se iguala a nosotros, uno superior, y otro inferior. Me parece una clasificación absolutamente maravillosa aunque tiene algunos fallos. Me parece estupendo que podamos considerar a alguien, o a nuestra creación, mejor que nosotros porque eso quiere decir que nos rendimos ante la absoluta evidencia de que alguien, es mejor y no me pienso poner a discutir sobre el grado de ‘mejoridad‘. Qué pasa. Me acabo de inventar esa palabra, y qué. Como buena filóloga puedo disculparme y decir que…¡¡Algún día la patentaré!!. El caso, que también tenemos al personaje que podríamos decir… que es peor. Y aquí es cuando la gente se ensaña y crea a personajes como Pascual Duarte, ya te vale y mil gracias Cela, Rafael Sánchez Mazas, ya te vale mundo, gracias Javier Cercas por acercarnos, o mi hermano. Ya te vale madre. Oli. Te quiero y lo sabes bien. Bueno y algún personaje femenino por ahí como la madrastra de Cenicienta, Walt… ¿Escribías para niños o para gente descorazonada? o la propia Celestina. De ella no diré nada porque era medio bruja, y tengo que hacer un trabajo para ya de ya. No creo que sean personajes más bajos, simplemente que tienen una función clarísima que me permite continuar con mis divagaciones y zanjar el tema por completo. Nos han enseñado qué es lo que NO hay que hacer en esta vida, que son dos días y tres cafés como dijo alguien por ahí, o de lo que podemos hacer sin que nos pillen de forma bien hecha, aunque el trabajo haya sido sucio. Tenemos que echarle morro en alguna parte de este tinglado que muchos no paran de empeñarse en llamarlo vida, destino, lo que sea. Como si queréis llamarlo McFlurry de M&M’s con caramelo por encima en el McDonalds de Callao con Lola a las siete y media de la tarde de cualquier día de la semana. 

Los personajes que son iguales que nosotros son los que en mi opinión se llevan la palma. Nos hacen sentir que puede pasar cualquier cosa, que podemos sobreponernos, que al irnos a dormir mal, el día se levantará bien. Que esos personajes pueden morir. Que pueden vivir. Sentir que pueden mantener una relación con una persona en la que se vuelquen y que no ocurra absolutamente nada. Que ocurra el viento y así nosotros. Personajes que se hacen querer, no porque sean mejores ni peores ni nos instiguen confianza o compasión. Empatía amigos. Se llama empatía y tiene nombre de igual a igual. De ponerse en el lugar del otro. 

Lo que me teníais que recordar antes era un cuadro de Paul Cèzanne que me enseñaron el otro día. Era un prado verde, color zumo de naranja con pulpa, enérgico, de lo más vital, que sin embargo me transmitió un suspense que me sorprendió. Paul Hitchcock o Paul King, deberían haberle llamado sus padres mejor. Y a mi los míos maga de las palabras. En primer plano podíamos adivinar un árbol enormemente enredado. Las ramas bailaban una música que yo no podía o no quería escuchar. Descendían al tronco, con una belleza natural porque no estaba forzada de ninguna manera. Comunicaba con las raíces que se ataban a un par de piedras que creí ver, formando el camino, un camino de luces y sombras que reducían el resto de árboles. En los laterales del cuadro algunas manchas grises, era el cielo. También azules marino. Parecía ese lugar el mundo interior de cada uno, algunas manchas alegres, otros trazos menos nítidos y la tristeza muriendo entre las hojas. Si te fijabas bien había un personaje…detrás del árbol. Tumbado. Iluminado por un par de rayos. –¿Te estás riendo de mi?- Giró la cabeza levemente sin moverse. El césped le amaba contra las flores. – No, lo que me pregunto es porqué motivo no sacas a tus personajes de dentro. Ahí los tienes. ¿A qué esperas? ¡ESCRÍBELOS, RECRÉALOS, DALES VIDA!  – Yo no sé escribir…- ¿Que no sabes qué?

Oye topa, ¿Tu has visto ”La princesa prometida”?– me dijo Lola.

No tronqui, ¿me vas a obligar a verla en Series Ly?

Sí, porque soy Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre…prepárate a morir. 

 

 

”Tendría algo que ver contigo esa lluvia de estrellas que cayó por el camino, el día que estuvimos a punto de perdernos…dejaron de girar los planetas. Nos miraba el universo…”

 

 

Ni uno, ni dos, ni tres. Sino siete.

Un microrrelato es aquel que tiene vida más allá del propio texto. Es necesario que nos incite a pensar que hay algo más allá de sus palabras. Tiene que contar una historia, no una simple enumeración, dándonos a entender que el punto es un breve acuerdo entre creador lector, porque no tiene un final. Empecemos. 

Micro 1. 

– ¡Paz!- dijo el indio. 

– ¡Pam!- chilló la pistola del vaquero.

Micro 2. 

Él le pidió su teléfono. Ella se sonrojó. El atracador no tuvo valor. 

Micro 3.

Una chica renunció al amor. No porque quisiera, sino por desconocimiento. Un día llegó el príncipe, y no hubo coleta que lanzar a través del ventanal.

Micro 4. 

El pintor pinta. El profesor enseña. El alumno trata de ser enseñado. El astronauta sueña con tocar las estrellas. Y mientras tanto, en el confundido eco de suspiros, Margarita deshojaba su vida.

Micro 5. 

En aquel mundo pequeño habitado por gigantes, Pablo se sentó a la orilla del lago. Las palomas comenzaron a rodearle, y no tuvo más remedio que levantarse. Cogió una entre sus manos, y le susurró mirando al policía del parque: ”Tú no te preocupes, no soy como ellos”.

Micro 6. 

Fue entonces, y solo entonces cuando el indígena se cruzó con la bestia y reflejado en esos ojos rasgados por la rabia, supo por fin donde quería que reposase su alma. Bajo sus pies, en la tierra, en las raíces… en las hojas mojadas por el rocío de la mañana que cubrían las piedras del suelo.

Micro 7.

Erase una vez …pez. No enserio. Erase una vez un profesor, Un profesor observador, que miraba a sus alumnos mientras escribía en la pizarra. Tenía un don. Un día puso a prueba a su alumno ‘descubrimiento’. Era’El Colón’ de las mentes estudiantiles. Aquel chico vivía en el mundo al revés. En matemáticas hacía lengua y así sucesivamente. Un día le pidió que definiera la palabra ‘muerte’, pero no pudo. Le sorprendió la vida.

 

”But do you have the song? Let’s make this happen
And those endless beaches, that go on and on…It’s magical”

 

Ensayo sobre el amor.

Empezaré poniéndoos en antecedentes con un trocito de un poema, sí sé que últimamente eso no está de moda, pero la poesía no puede perderse. De hecho en boca de un tal Leo Spitzer, ”La lengua vive en la lengua de los poetas” y razón queridos oyentes, es lo que a este hombre le sobra.

 

”Que hay otro ser por el que miro el mundo

 porque me está queriendo con sus ojos.

Que hay otra voz con la que digo cosas

no sospechadas por mi gran silencio. ”

Pedro Salinas, de La voz a ti debida.

 

Muchos no os asombraréis de que use este poema ni a Pedro, cuando lo estudié, pensé que era un llorica, algo ñoño y amoroso. Y es cierto, escribía por y para el amor así que yo no tengo nada que decirle, prefiero el silencio, nadie escribe como Salinas. Sobre el amor.

Lo primero que quería decir, si es que llego a poner mis ideas en orden, es que una persona honesta no puede amar. Alguien que nunca haya mentido no puede querer, ni llegar a entregarse del todo .Tampoco puede hacerlo alguien que no odie y que guarde rabia en su interior. No quiero ser malinterpretada, no todos los adjetivos negativos ni tampoco todos los pecados capitales están en este saco. La venganza queda fuera, si se es vengativo no se puede amar.

Estas razones las descubrí hace poco. El año pasado nos dijeron algo así como que al amor es una grave enfermedad. Que en la Edad Media existían ‘las cuitas de amor‘, que no es otra cosa que los padecimientos del enamorado por no tener el amor que le corresponde. También nos dijeron que la música era considerada una de las opciones que tenía el ‘enfermo‘ de volver a vivir.  Pues bien, todo esto es de lo más actual. El que no tiene amor, escucha música para acompañarse. El que no es correspondido trata desesperadamente de identificarse con las letras de las canciones de amor. El que lo tiene, comparte la música, de tinte alegre. Cuando la relación se rompe, lo compartido recuerda, y rompe el corazón.

Los sentimientos encontrados son de lo más variopintos. Cuando alguien no tiene amor se siente solo y triste.  O al menos es lo que decimos. Pero ¿Porqué? ¿Anhela lo que no tiene o lo que ha tenido? ”Pues vamos por el buen camino Doctor, porque se siente rabia, y eso es amor’‘. Del bueno.  Cuando se siente, se sabe, y todo el mundo utiliza esta frase. Duele porque el amor tiene una cosa que me encanta, te hace sentir vivo, te hace sentir bien. Te hace pensar que en alguna parte del cerebro de alguien, una neurona envía otro neurotransmisor a otra y algo en su mente le dice que siente, según pensarían todos los que os dedicáis a la medicina. Los ingenieros dirían que la ecuación final es tan sumamente perfecta que ha dado tirando a infinito, los de letras sin embargo diríamos algo más romántico pasteloso, como Garcilaso,  rollo: ”En tanto que de rosa y azucena se muestra la color en vuestro gesto, y que vuestro mirar ardiente, honesto, enciende el corazón y lo refrena…” 

Si te me mentido es porque te quiero, porque quiero estar contigo.

El amor duele y mucho, por eso tener malos sentimientos no está del todo mal. Las mentirijillas pueden ser pequeñas. ¿Os acordáis del anuncio de Coca-cola? Ese en el que una chica llama a su madre, le dice que está estudiando en la biblioteca, y nada más colgar, el padre le pregunta a la madre por la niña y ella contesta un…”La niña, que se ha enamorado”. La rabia tampoco está tan mal, como dirían los Killers, ”Ain’t so bad”, hace que parezcamos más interesantes, más atractivos, y sobre todo…si te da rabia, es por que te importa.

Hablamos mucho de lo de dentro, porque claro que tiene que gustarnos por dentro. Después de todo a medida que nos oxidamos y nos hacemos viejos, lo de fuera va desapareciendo. Enamorarnos de una carcasa no nos va a servir para nada, tenemos que conocer a la persona completamente. Aunque sea en cuestión de segundos. – Me encanta que haga frío¿Enserio? No podría estar con nadie asíSin embargo me encanta Boney M¡¡Casémonos!!. Un físico, es un físico. Y no voy a negar lo evidente. Si no hay atracción no la hay, y no podemos luchar contra ello. Margarite Duras diría: ”No se trataba de atraer al deseo. Estaba en quien lo provocaba o no existía. 
Existía ya desde la primera mirada o no había existido nunca.” Pues es tal cual. Si alguien te atrae, te acercas, comienzas a conocerle, pero no terminas nunca de hacerlo, te aseguras, le deseas, y después amas. Por que lo que está claro es que no se puede echar a correr, sin haber aprendido a andar.

 

”Just to be the one who walks a thousand miles to fall down at your door…”

 



			

La Sole o Dolores.

Dicen que tener pareja es importante, claro, nos ha fastidiado. Claro que lo es, porque el ser humano es esencialmente social y necesitamos a alguien que nos de mimitos y abracitos o que simplemente nos mire a los ojos, parte importante, y nos pregunte cómo estamos. Hace poco me quedé pensando… pues sobre esto, ¿no?. Yo estaba con algunas de mis mejores amigas, yo las miraba, y de repente, fue como una racha de viento (canción estupenda de Carlos Chouen), yo era la única en la mesa que no tenía a nadie que me mandase mensajes por la noche. Todo es culpa de las palabras. Por que hay fealdad en ellas. Cuando dices: soledad, único, solo, solamente, nadie, jamás, nunca. Pero ocurre como con todo, lo bello es totalmente subjetivo. A mi me puede parecer una persona una verdadera maravilla y a otro ni si quiera un ladrillo de la Gran Muralla. A lo que voy, el viento se convirtió en un poco de rasca y tuve que sacar la chaqueta.

De camino a casa, no lo negaré, me sentí un poco sola. Cuando me fui a dormir y agarré la almohada morada a juego con mi pared, algunas baldas y mi color favorito, volví a sentir esa sensación de vacío que te invade, cuando es la noche la que se extiende ante ti, con sus silencios y todo. Aprovechando que no me podía dormir, y que un ambiente púrpura me iba rodeando, cogí mi iTouch y me puse la canción de Purple rain de Prince, que ha tenido mil nombres por su maldita indecisión. Mañana puede que escriba sobre eso. Como seguía sin poder dormirme, encendí la luz y me enrollé el nórdico por todo el cuerpo. Me puse a mirar las estanterías llenas de libros. Algunas fotos que tenía colgadas sobre las paredes…Un momento. No estaba sola. Si bien es cierto, que el cariño de unos ojos es distinto al del alma, pero ambos guardan un calor especial, es el de la vida. Volé hasta al libro de Historias del Kronen. Su protagonista, Carlos, está rodeado de gente que le aprecia, o que al menos le tiene alguna simpatía, aun que esta nazca en ocasiones de experiencias no precisamente extraordinarias, si no más bien profundas como la palabra subsuelo. Esas personas tan solo buscan en él algo que no tienen pero que a él le sobra. Es un personaje auto-suficiente, hipócrita, nada leal y algo chulo, un imán para las mujeres como yo en definitiva, y un perfecto seguidor para algunos hombres (Que se lo digan a Roberto. Venga, ahora tenéis que leerlo). Está solo, porque no deja acercarse a nadie, ha creado una burbuja en la que se sumerge, la ha llenado de misterio de …¿duende Rosario?… de algo. Y eso nos inquieta. Algunos podrían decir que es un personaje repulsivo, que no merece la compasión de nadie y que no tiene sentimientos. Que está solo. Que no tiene a nadie. Pues… no es así. La soledad que le han echado encima la absorben los que se la impusieron, hay que tener en cuenta el efecto boomerang en narrativa.

Muchos dicen lo de ‘más vale solo que mal acompañado‘. Analizándolo…todas esas personas que están metidos en un grupo enorme de personas, que tienen mil contactos en las redes sociales… que yo que sé. ¿Realmente se sienten amados por el mundo? ¿Cuántos amigos…. y por amigo entiendo esa persona que te mira y con apenas tres segundos comprende lo que te pasa…tienen? La sensación de soledad no es directamente inversa a la expresión ‘cuantos más amigos mejor‘, no. Mi padre dice que apenas puede contar a sus amigos con la palma de su mano, yo siempre le digo que es un exagerado y él me dice, ya lo verás, a lo que yo le contesto: ya lo veré, subiéndome el puente de las gafas a su lugar correcto en mi fabulosa nariz (Modesta baja, que subo).

Esas personas que te encuentras por la calle escuchando música… que van a lo suyo. No la escuchan porque se sientan solas. Se trata de otro tipo de acompañamiento. Lo mismo les pasa a los que pasean sin rumbo alguno, a los que leen tirados en un parque, a los que simplemente se sientan a columpiarse en un parque. Y es lo mismo lo que pasa con el amor. Puede que estés con alguien por que sí, y eso no puede ser. Los motivos tienen que ser: por su sonrisa, por su forma de sacarme de quicio, por que me chincha, por que hoy no me ha llamado y me da rabia, por que se sabe mi canción favorita y me la canta desafinando, por que no le gusta el chocolate y por que no sé que hacer con el destello de su pelo.

No estoy sola. Ni ninguno de vosotros tampoco. Lo importante es tener cerca a los nuestros, un par de fotos, unos libros (esto es si queréis, es que tengo que ir haciendo patria, entendedme…), algo de música. Y respecto a lo otro… a mi que me pongan a alguien que le gusten mis manos. Aunque siempre estén frías, las lleve pintadas de boli Bic, y las uñas manzana envenenada a medio pintar.

 

Empieza a hacer calor…¿Lo notáis?

”What’ll you do when you get lonely and nobody’s waiting by your side?

You’ve been running and hiding much too long. You know it’s just your foolish pride.

Layla, you’ve got me on my knees…Layla, i’m begging, darling please…”

 

¿Qué tiene usted en la cabeza, agente?

Cuando miré el reloj del móvil, vi unas cuantas llamadas perdidas de mis amigos. Les llamé y les dije que estaba bien, que no se preocuparan, ellos me dijeron que ya se habían ido a casa, no sin antes preguntarme si me había quedado sola.  Miré a Mario mientras hablaba con Arri riéndome, y también a Andrea. Vaya muchacha, siempre fumando. Cuando colgué, abrí y cerré los ojos unos instante, estaba algo cansada y me apetecía mucho hacerle una visita al país Micolchón, concretamente, a Minórdico. Pero la noche no quiso dejarme coger el primer vuelo, mientras en mis oídos se escuchaba perfectamente: ”Pasajeros con destino Micolchón…”. Es ese instante que os cuento, la gente comenzó a subirse al muro que teníamos al lado.

Parece ser que un chico, bastante idiota, todo sea dicho, había cogido tres bolsos que no eran suyos y había salido corriendo. Los policías estuvieron rápidos, le echaron la mano al cuello en un pispás. Todos mirábamos la escena algo sorprendidos, bueno, en realidad no. Aquí en España el cotilleo es fiesta nacional, deporte y ley, así que quizá,  a mi me cuentan que ese chico ha hecho tal cosa, y el rumor en diez personas más allá es, que en realidad, no eran bolsos, sino bolsas cargadas de dinero del Banco de España. De esa manera sí hubiera entendido la cantidad ingente de policía nacional y anti-disturbios que más tarde cargaron contra todo lo que se movía. Todo hasta aquí, más o menos normal. Cogen al chico entre diez policías, yo creo, francamente, que era peligrosísimo, un muchacho bajito y delgado, aparentemente sin apariencia de llevar armas de destrucción masiva, medio borracho, que yo creo que apenas se daba cuenta, claro. Se entiende. Es normal. Tratémosle como lo que es, ¿no? Un animal. Le cogieron, le tiraron al suelo, le inmovilizaron con las porras y luego un par de patadas de propina después y algunos puñetazos, estuvo bien. Seguro que se integra perfectamente en la sociedad, y al llegar a casa lo primero que les dice a sus padres es: ”Quiero meterme en la Academia de Policía, para ser una buena persona que mire por el bien de todos.” Con un par de policías hubiera sido suficiente. Por eso se malinterpretan muchas cosas actualmente. Como que los pandilleros de siempre, que van hasta el culo comenzasen a tirar botellas.

Algunos titulares que he leído al levantarme eran ”lluvia de botellas”, ”algunos agentes recibieron botellazos desde gran distancia”, y un largo etc. Es más que evidente que la respuesta en Twitter fuese ”la actuación policial de ayer es una vergüenza” y ”correr para que no me disparen a la cabeza”. Volviendo al tema, sí es cierto, porque si me pongo a escribir la verdad, es lo que ocurrió realmente, que lo que digo, se pusieron tontos a tirar botellas a la policía, arrinconándoles en la caseta de graffitis del lago de la Vaguada. Los insultos iban increscendo, o como se escriba, y los policías salieron corriendo para la comisaria, la del Barrio del Pilar, que está al lado. Pero no se marcharon para quedarse rellenando formularios, si no que volvieron con escudos y con porras más grandes (¿Eso es posible?), yo creo que en realidad venían con una valentía mayor. (Qué leche, los botellazos les habían Hinchando las narices). Empezaron a cercar, la maniobra de dispersión se pareció muchísimo a lo mismo que hicieron el día de la MTV, ¿Os acordáis?. Pues bien, comenzaron a subir para la zona del bosque, este año han puesto unos focos terriblemente mortales para nuestras caras de llevo aquí desde las once y media. Estaban cada vez más cerca, si hubiese visto a Leónidas por allí gritando: ‘Espartanos, ¿cual es nuestro oficio?‘, muchos chicos hubieran respondido a su jefe sin dudar. Estábamos preocupados, no queríamos irnos a casa, pero tampoco queríamos quedarnos allí, cuando hay jaleo de este tipo, es mejor buscar las llaves de casa en el bolsillo e irse.

El día anterior Kiko Rivera había estado pinchando ahí, donde nos habían desplazado y esperábamos que nuestros ojos nos contasen qué estaba pasando. A lo lejos, entre los árboles vimos cinco furgones de policía muy rápidos, derrapando en el barro, efectivos bajándose y …venían hacia donde estábamos. Es increíble cómo en un mismo lugar, en cuestión de 24h, se pase del júbilo-fenómeno-friki-fan, a que en tu cabeza retumbe la marcha de las valkirias de Apocalipsis Now. La luz se filtraba entre los árboles, una nube de polvo se había levantado. Ahora la gente corría, y sin darnos cuenta, ya estábamos totalmente fuera del recinto, a escasos tres minutos de casa. Si mirabas en dirección a la churrería, una masa de chicos corrían internándose en las plazitas de los laterales. Escuché algo así como: Esto parecen los San Fermines. Y no le faltaba razón. Cuando recibes un comportamiento irracional, respondes con otro igual de distinta magnitud. Recordemos que tienen pistolas de pelotas de goma, y bombas de gas lacrimógeno. Nosotros dos piernas para correr. Nos movimos en este orden: de cruce en cruce. Mientras tanto, mis amigos preguntándome si estaba ahí, si lo estaba viendo. Pauli me dijo que me fuese. Y eso hice.

En la Ilustración, donde hace unos años montaron un circuito de obstáculos de tanta obra, para finalmente un par de túneles fue el escenario. Hay tres cruces. Pues bien, a medida que avanzábamos con cuidado respetando los semáforos, la policía se alineó protegiéndose con escudos. No entiendo muy bien por qué, no teníamos nada, teníamos miedo y queríamos irnos a casa, también frío. Al llegar al último, nos paramos. Miramos con asco y tristeza aquello. Diecinueve años viviendo en el mismo sitio, bajando a la misma explanada riéndonos con la misma gente, y este año pasa esto, que no tiene ni pies ni cabeza. De repente pareció que los policías se retiraban, pero nada más lejos de la realidad. Es como cuando el mar se retira de forma extraña de la orilla, para luego volver con más fuerza, convertido en ola gigante de treinta metros. Un tsunami. Aparecieron más furgones, venían desde los arcos. Estábamos más relajados, seguro que irían a dar una vuelta por la zona. Un camión paró a dos metros escasos. Abrió la puerta con pistola en mano, yo muerta de miedo no podía ni moverme, una mano me cogió y me dijo ”Por lo que más quieras, corre”. Corría sin saber muy bien por qué, unos ruidos sordos marcaban los angustiosos segundos, escuchaba las pelotas de goma golpear a los que corrián detrás de mi ( ¿Has visto profe de morfología? Me he quitado de decir detrás mía.) Ese camino yo lo recorría los veranos al volver de la piscina, conocía la valla blanca, que ahora a la luz azul de los coches, se volvía más negra que nunca. Al llegar a la esquina de mi casa, me dí la vuelta, cada vez más cerca. La giramos corriendo y nos metimos al portal. Cortaron la calle, estaban ahí. En ese momento, me acurruqué en mi jersey navideño gris y rojo.

Tenía miedo, y a quién iba a acudir. ¿A la policía? Si son los que están repartiendo. ”No mire señor agente, un coche ha parado a mi lado y se han bajado siete policías armados de arriba abajo con pistolas. ¿Puede hacer algo usted por mi?” En los monólogos de Goyo Jiménez, gran genio, habla sobre la sociedad americana y creo recordar, que le dedica una parte al cuerpo de allí. Aunque lo haga desde la ironía y el humor es cierto. Los policías allí son figuras de confianza, que aportan seguridad, allí ves a un policía con  su chapa en la que pone su apellido, ‘Smith‘, y piensas, es Superman. Aquí ves a Pepe y a Manolo, quizá Alfredo, dispuestos a enchufarte. Quiero llamar a la lógica, al raciocinio. No está bien tirar botellas a la policía, pero volvemos a lo de siempre. Gandhi dijo: Ojo por ojo y el mundo acabará ciego. Y así es. Ayer a un chico le atendieron los servicios sanitarios por un golpe tremendo en un ojo por culpa de una pelota. Si querían tratarnos como ganado eso hicieron. Si quieren que pensemos como animales, no lo tendrán. Lo interesante de todo esto, son los de arriba. Dar luz verde para cargar contra chavales, es despreciable. Los que digan lo contrario deben dormir fatal por las noches. Como yo hoy. Por que a partir de ahora ya puedo decirlo. Estuve en el 25s, también en la MTV, y ahora en el portal de mi casa. 

Este tema, es de lo más adecuado. 

Sí, yo escribiendo …¿poesía?

El parque.

Sentía el vaivén del columpio a lo lejos

y si cerraba sus ojos, el aire acariciaba sus mejillas.

Abría, y ya no estaba la flor del olvido, la paz del patio.

El batir de alas creyéndose golondrina. El botar

de la pelota ya desinflada.

Ahí descansaba la cadena verde, la madera mojada

con el ir y venir del viento golpeándole la espalda.

Allí a lo lejos música suena, como el mar en calma

que sin embargo se encuentra tan alejado.

Son las voces de unos niños en el país de príncipes y

princesas, pero que no tiene hadas.

Una rueda metálica se desdibujaba, mientras

el niño con el palo golpeaba. Así era la infancia

la que viene muda, y se marcha.

Prosatina.

Yo te buscaré con cara y cuerpo de otro, pero siempre en el mismo instante.

Miraré tus ojos no son elegancia, pues no brilla el sentimiento del que nacen, sino el alma que los contempla.

Yo esperaré, a que el tiempo se pare en aquel mudo momento…en el que crucemos los dedos y una mano sea la tuya que haga contacto con la mía.

Te querré, te querré y lo haré. Porque no tengo otra. ¿No observas que lo que digo ya, no tiene sentido?

A fin de cuentas no es un halago, un disparate, no es palabrería que vuela raso.

Y que por la mañana, no al despertarme, sino al volver del séptimo sueño, mi conciencia te sueñe como el invencible. El que todos queremos ser y nos falta valentía. El que ama, el que siente, el que lee palabras y las retiene.

¿De qué hablas? De amor.

No es que no sienta nada. Si no que soy agua. Soy aire. Soy luz.

Todo aquello que crees ver a tu alrededor sin tocarlo. Pero que al cerrar los ojos

es tan nítido como el mar, como la brisa que produces soplándome al oído.

Porque eres fuente, no río. Mar, que no cielo. Arte, no frío.

 

El patio.

El otro día estábamos tomando unas cañas en el Cien Montaditos, más bien unos tintos de limón. Cuando llegamos, tuvimos que aparcar bastante lejos, el caso es que teníamos que haber llegado antes, pero Irene tuvo que recogerme y a la Pauli también, así que no sé de qué nos quejamos, llegamos después de todo. Mierda, están todos los del colegio ¿Quiénes? ¿Son todos de vuestro cole?Vaya panda de niños . Nos sentamos fuera, no nos importaba ver el partido, total, los salvajes de delante nos iban a seguir chillando al oído ¡¡ÁRBITRO CABRÓN!! ¡¡PUTOS CULÉS¡¡… Madre mía, vaya golpes, van a acabar cargándose el puto cristal Mejor. así sacan huellas ¿Qué dices Jerez? Tía que luego lo puede recoger la policía… bueno dejadme, que hoy estoy empanada… Pues como máximo al llegar a casa ponte a ver la Bella y la Bestia, ¿eh?– Nos reímos todas, y el tinto también lo hizo.

Empezó a oler a tabaco muchísimo, y yo me medio enfadé y casi tiro el bolso contra el cristal, ‘ a ver si les ayudo a cargárselo‘. No había metido el tabaco en el bolso, porque era el mismo bolso que me había llevado esa mañana para ir a la Vaguada con la Oli, y claro, buena relación hay, y por lo tanto implica respeto Andre, ¿te gusta esta camiseta? ¡Ay! Mamá, no sé, la que a ti te guste… ¿o no? Qué poca sangre tienes de verdad Joder, tú también dices lo mismo Qué sosa eres…

Perdona digo a las chicas de la mesa de al lado ¿Tenéis un cigarro? Yo creo que nos vio con pintas de eszquizofrénicas agresivas y violentas (parece un grupo de heavy metal español), me miró raro y siguió hablando con sus amigas.  –Tía, ¿has visto? Vaya retrasada ¡MALEDUCADA! ¡Qué gentuza macho! Tronqui Pau, que está al lado. Me da igual, ¡¡feas!!. Nos volvimos a reir, ahora porque una nube de humo nos envolvía, y eso que estábamos en la calle. En una terracita, vamos, que ni en verano. Los criajos de delante se estaban fumando algo, que no tengo muy claro qué era. ¡Qué juventud! Vienen fuertes los chavales estos ¿eh? Me recuerda a cuando fumábamos en las gradas, antes de que nos dejasen salir a la calle durante el patio, ¿os acordáis?Tía, era muy agobiante, todo el rato… ahí… como yo que sé qué Si es que eráis tontas Éramos unas malotas…pésimas. Patético.

La gente de nuestro alrededor, y los que estaban dentro del bar, parecían concentrados en dos cosas: estar atentos a la pantalla de los televisores, y a la megafonía. ”El Cienmon” como lo llamamos habitualmente, suele llamar a la gente por un micrófono, pero no te enteras ni del nodo porque parece que te están hablando en un dialecto bereber. Nosotras a nuestro rollo. Después de todo… ¿realmente habíamos puesto como excusa para vernos, ir juntas a ver el partid0? Pues no. Después de todo. Después de todo este tiempo. Después de todo este tiempo juntas, no teníamos que poner ninguna excusa para vernos. Es más, nos solíamos ver con frecuencia, las excusas se habían convertido en algo secundario. Oye… ¿os acordáis… de cuando le pintamos la cara a Irene en clase de la de francés? (risa malvada de Rosa) Siiiiiiiii, habéis contando esa historia mil veces ¿Cual, cual? Pues mira Malvi, resulta que… estábamos en clase de francés, ¿no? Pues le empezamos a pintar a Irene la cara con rotuladores de colores, y la profesora le pidió la agenda Y se levantó tapándose el pelo con la cara, y le puso una nota en la agenda y nos dijo que parecíamos niñas pequeñas, todo esto… como en… ¿cuarto de la ESO? (Más humo, más risas) Y ¿os acordáis de las caras de Xupi en clase? ¡AY, AY, AY! Rosa se reclina en su asiento Cuando Xupi le dijo a Joaquín: ”Joaquín, no te voy a hacer caso y voy a pasar de ti, porque no me escuchas cuando te hablo, y yo quiero atender y me dices que no, ala”. (Momento de explosión, ni la bomba de Hiroshima). Vale, vale… y esa vez que a la de mates se le cayó la tiza…Y la cogió Irene… Tía no contéis eso… Y le dijo: ”Ana, Ana, cógela” Y se la lanzó a la bata, cayendo al suelo y le dijo muy solemnemente: ”Irene, la agenda” Se estaba riendo No mientas.

Mamá, no quiero ir a comer al colegio, nadie se queda. Oigo a mi hermano decir a Oli cuando llego a casa. A mi padre le ha dado por poner la televisión a todo gas, y está viendo Gandhi… Se piensa que vivimos en un chalet en medio de Montecarmelo sin vecinos y con paredes de tres metros de grosor, no lo entiendo. Encima tengo que hacer los ejercicios de morfología. Toma polvorones, como dice la de Aranjuez. Hay un ambiente extraño en casa cuando Irene me deja en casa después del partido. Diego, deberías quedarte a comer, yo los años en el patio del recreo los recuerdo como los mejores. Los que se quedaban a comer, daban dinero a los que se iban a casa. Esa distinción era mundialmente famosa. Y nos comprában chuches en el kiosko de enfrente, aunque alguien pensase que nos colaban… ¿droga? Enfin. Además, que en ese tiempo pasaban todos los cotilleos, y luego llegabas por la tarde y nadie se enteraba de nada. Recuerdo una conversación entre Irene y yo sobre si el hombre del kiosko tenía piernas o no, porque NUNCA le habíamos visto salir…y… Andrea, hay garbanzos y pescado Entonces me callo. Miro a mi madre con un gesto de: ”¿Le vas a dejar enfrentarse solo a las legumbres? Ya sabes el aparato digestivo del que goza tu hijo…ejem.” 

Me acuerdo de cómo bailábamos, de cómo nos reíamos, y de cómo montábamos los pollos por las escaleras para subir a clase. ¡¡JUMANJIIII!! De cuando hicieron un amago de poner un ”chiringuito” donde podías comprar comida para el recreo en el comedor, vaya bocadillos de queso…mmm… También de los chicos, porque claro éramos las chicas y los chicos, tiraban los balones a la piscina, que por cierto, ni puta gracia. No se cansaron ni en segundo de bachillerato. Eso sí, un punto a favor… juro que el pasillo al aire libre de los dos edificios de los mayores era lo mejor. Apoyarte en la barandilla… mirar las piscina, los árboles a lo lejos, las casas…Ahora sin embargo, estamos en un módulo, el VII concretamente, de la uni…la clase es muy grande pero se me escurren los papeles porque las mesas están inclinadas. Suelo ir cuarto de hora antes, hay bastante competencia en eso de coger sitio. Espero a Lola en la Renfe, hablo con Beurris por el güasá porque la de morfología se le ha quedado mirando en el vagón y no sabe quién es Mierda, los ejercicios… y poco más, el saludo a la cigarrita Ángela… y eso. Ahora bailamos el Oppa Gangam Style por los pasillos de la facultad, debemos hacer un día un baile entre todos, y me cruzo con los Modernos mientras me cantan el vídeo que les enseñé, que a su vez me lo enseñó Dolores, Lola o Cherry Cola, como queráis llamarla. ”Vamos a disfrutar mi sexy chambelán… comerte tu cuerpo azteca” . Os recomiendo verlo. Tomamos palmeras o trenzas de chocolate…son mis favoritas. El del bigote de la cafetería pequeña nos saluda y sonríe… el año pasado no, porque estábamos en nivel amateur, ahora somos algo más mainstream. Y por lo demás… también tenemos ‘enemigos‘, como Vendetta, el pelota que se parece a Luis, gente de la que chismorreamos, como La tetas, Boops, o simplemente Princesa Bultos. Luis viene con su gorro de barriero ahora a clase. Miro por la ventana y no es como esos días de invierno en el cole, en los que te aburrías y entornabas los ojos para ver si eran copos lo que caía por la ventana o los gritos del profesor o profesora de turno. Ahora me asomo, habitualmente en Medieval, porque prefiero mirar por la ventana que mirarle a los ojos y que me pregunte algo que no sé, y ver cómo los de filosofía están tocando la guitarra y fumando A la luz del Lorenzo, como Los Delincuentes. ¡Ay que ver¡, Cómo está el patio…

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